El alcohol en la pareja: quién bebe más y sus peligros en la relación

Peligros del alcohol en la pareja

No siempre es fácil detectar un problema de alcoholismo en la pareja, porque la línea que separa el hábito social de la adicción es muy delgada y además varía de unas personas a otras. Pero lo cierto es que enfrentarse a un problema de alcohol en un matrimonio suele terminar, la mayoría de las veces, en divorcio. La falta de comunicación, el incremento de la agresividad y eludir responsabilidades son los principales problemas que genera el alcohol en una pareja.

¿Quién bebe más, el hombre o la mujer?

Según un estudio de la universidad de Cincinnati el matrimonio aumenta el consumo de alcohol en las mujeres, mientras que lo reduce en el caso de los hombres. Aún así, los hombres siguen bebiendo más que las mujeres. Otros datos que se desprenden del estudio aclaran que los hombres divorciados beben más que los casados. Y que las mujeres que más beben son las casadas, seguidas de las recién divorciadas, que parece ser que tienden al alcohol sólo en los primeros años tras su separación.

El por qué de que las mujeres incrementen su consumo de alcohol una vez casadas y los hombres lo reduzcan no lo explica este estudio, así que las teorías están abiertas. Puede ser que los hombres, que habitualmente beben más que las mujeres, reduzcan su consumo durante el matrimonio para equilibrar el ritmo con sus esposas. Razonamiento, que a la inversa, nos daría como resultado el que las mujeres beban más para acercarse a los hábitos de sus maridos.

Aunque la causa más probable del incremento del consumo de alcohol en mujeres casadas sea el aumento de responsabilidades adquiridas y en muchos casos infravaloradas, y por qué no, la decepción tras un tiempo de convivencia de una relación que no es como se esperaba.

Los problemas del alcohol en la pareja

En cualquier caso, si se tiene un problema de alcohol en la pareja, es muy probable que ésta termine en ruptura. La negación del que sufre la adicción y la impotencia de su pareja que ve cómo se va destruyendo la relación sin que pueda hacer nada es uno de los procesos más largos y dolorosos de separación. Y es que, es cierto que el apoyo de la pareja es fundamental en cualquier tipo de adicción, pero si el alcohólico no reconoce que tiene una dependencia y no hace frente a la responsabilidad que tiene consigo mismo, ninguna pareja, por mucho amor que haya, va a poder sacarle de esa adicción.

Se hace necesario entonces, ponerse en manos de profesionales que nos ayuden a identificar el problema, a reconocerlo y, posteriormente, a resolverlo. Porque detrás de un problema de dependencia al alcohol suele estar en la mayoría de los casos, un trastorno depresivo o una incapacidad para afrontar una serie de problemas como pueden ser familiares, laborales, sexuales, de pareja...

En este caso, si de verdad queremos funcionar como una pareja, debemos implicarnos al máximo en la recuperación del alcohólico, siguiendo todo el proceso y participando activamente en él. Aunque nunca podemos perder de vista que ha de ser el propio adicto el que más decidido esté a resolver su problema.

Laura Sánchez  •  jueves, 6 de septiembre de 2012

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