Baja el paro... y bajan los cuernos: a más trabajo, menos infieles

Anita del Valle

a más paro más infidelidades

"¡David ha encontrado trabajo!", anuncia emocionada Mari Pili en la hora del cafecito. De hecho, nos lo gritó a distancia porque suceso de tal trascendencia hoy en día no puede esperar a sentarnos.

"¿En serio? Qué bien, cómo me alegro, qué afortunado, ya le tocaba..." Rosa se mostraba realmente contenta por la noticia, pero Mari Pili parecía estar alegre por otra razón. "Si, tenía unas ganas de que volviese a estar ocupado..."

Rosa y yo nos miramos perplejas. Hasta ahora pensábamos que lo malo de tener una pareja trabajadora era que no puede dedicarte todo el tiempo deseado, no lo contrario. Pero Mari Pili tenía su explicación:

"Sí sí, no me miréis así, tener un novio con todo el tiempo del mundo genera muchos problemas, y graves". Al parecer, entre búsqueda y búsqueda de empleo por Internet se colaba algún que otro chateo inquietante.

Mari Pili estaba enfadada y decepcionada, pero no lo suficiente como para acabar con su relación de pareja. Y es que, mal de muchos, consuelo de tontos: según un estudio de la web de contactos Ashley Madison, a más paro, más infidelidades. Llámalo exceso de tiempo, carencia de autoestima o simplemente aburrimiento, las suscripciones a esta web para infieles ha ido creciendo proporcionalmente al aumento desempleo.

"Mi novio no es infiel"

Y cuidadito con los excesos de confianza. No es por fastidiar o generar una crisis de pareja, pero otro de esos estudios que tanto nos gustan ('Attachment insecurity and infidelity in marriage', se llama éste) muestra que no es oro todo lo que reluce. Y sí, hablamos de ese novio tan maravilloso o marido impecable que no tiene ojos para nadie más que para su gordi parlanchina, que crees ser solamente tú.

Según las investigaciones, ellos son los más peligrosos. No seamos injustos, ellas también. Más exactamente, las parejas basadas en la confianza, que se sienten seguras de su relación y que se muestran más apegadas son las que más papeletas tienen para sufrir infidelidades

Así que la próxima vez que mires con envidia a esa pareja perfecta que tan imperfecta hace la tuya, recuerda que posiblemente uno de los dos, o los dos, sean infieles. Lo dicho: mal de muchos, consuelo de tontos. Y tan feliz.