Anna Wintour: el diablo poderoso de la moda

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

25 de junio. La mujer del día es Anna Wintour. La editora de la revista Vogue y ahora también directora artística del grupo Condé Nast es una de las mujeres más influyentes. En la moda, sin lugar a dudas, la más influyente y ejerce su poder con total descaro. Porque una mujer que maneja los hilos de la industria de la moda no tiene por qué esconderse. El éxito, el liderazgo y la tiranía son los complementos de moda que usa Anna Wintour a diario.

Lo que diga Anna Wintour

Su padre era el editor de una revista para jóvenes en Londres. La segunda esposa de su padre también era editora. Tal vez por eso Anna Wintour conoció desde la infancia los entresijos de la edición y no se molestó ni en formarse. Abandonó los estudios a los 16 años y se dedicó a afinar y a afilar su capacidad innata para redefinir la moda. Más tarde se instalaría en Nueva York donde desde 1988 se encarga de la revista Vogue.

Peor Anna Wintour no es una editora más, ni es solo una editora con instinto, Anna Wintour lo es todo en el mundo de la moda, un mundo que hace lo que diga Anna Wintour. Sus allegados destacan su fuerte personalidad y la seguridad en sí misma. Sus empleados destacan su perfeccionismo, pero también su tiranía, asumiendo como su alter ego a Miranda Priestly en "El diablo viste de Prada". Y los que no la conocemos, desde la distancia destacamos su característica imagen de corte de pelo invariable y gafas oscuras.

Una imagen que transmite elegancia, sofisticación y poder. Mucho poder es el que tiene sobre diseñadores consagrados, celebrities y artistas en general. La última demostración de poder la ejerció sobre Madonna al no permitirle la asistencia a la gala del MET por considerar su indumentaria inadecuada. Anna Wintour dijo que así como pensaba ir vestida la reina del pop no entraba a la gala y, finalmente, Madonna no asistió.

En los desfiles todos los diseñadores la quieren sentada en la primera fila ya que, el éxito de su colección dependerá del tiempo que pase Anna Wintour observando sus creaciones. Salir en la portada del Vogue es síntoma de estar en sintonía con la reina de las tendencias y eso siempre es una garantía para la carrera de cualquier celebrity. Y cualquier diseñador desconocido puede convertirse en un genio si le toca la varita mágica de Anna Wintour.