Jimena Sánchez: una Sara Carbonero a la mexicana

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

16 de octubre. La mujer del día es Jimena Sánchez, la presentadora de deportes que está revolucionando a los mexicanos por su particular estilo televisivo.

Esta mujer espectacular de curvas de infarto es más apreciada por su físico que por su talento para la comunicación. No es que no sepa comunicar, es que utiliza más el lenguaje corporal que el verbal.

Jimena Sánchez: cuando la mujer se convierte en un objeto

Si los telespectadores españoles apenas pueden apartar la mirada de los sensuales labios de la presentadora deportiva Sara Carbonero, los telespectadores mexicanos disfrutan como nadie de las explosivas curvas de su Sara Carbonero particular, Jimena Sánchez. Esta mujer lleva tres años presentando las noticias deportivas y al mismo tiempo revolucionado el mundo de la televisión, de las revistas y de las redes sociales.

Que tiemble Sara Carbonero porque ya no es la presentadora de deportes más sexy. Es cierto que fue la pionera, pero ahora ya no es la única. Y sus alumnas han superado con creces a su maestra. Han rizado el rizo. Porque el espectáculo que da Jimena Sánchez en su programa deportivo llega al bochorno. Y nos entristece ver cómo algunas no han comprendido el mensaje. Cuando hablamos del poder de las mujeres, no hablamos de esto.

Cuando hablamos del poder de las mujeres no hablamos de los bustos parlantes que se convierten en estrellas mediáticas. Hablamos de mujeres capaces, inteligentes y decididas a demostrar su valía por algo más que por su par de enormes tetas y su trasero respingón y recauchutado. Flaco favor le hacen estas mujeres como Jimena Sánchez a la lucha por la igualdad cuando alimentan el machismo más repugnante y babeante.

Que todo el mundo tiene derecho a trabajar, eso lo entendemos. Que Jimena Sánchez no va a decir que no a jugosas ofertas económicas, también lo entendemos. Que tal vez no le corresponde a Jimena decir que no se presta a convertirse en un mero objeto, sino a toda la sociedad rechazar unos estereotipos tan caducos.