Mascarillas faciales con alimentos que tienes en la nevera

Irene Gusi

La piel actúa como barrera de protección entre los agentes externos del entorno y nuestro interior. Se trata del órgano más extenso de nuestro cuerpo pero también es un sistema de defensa contra las altas o bajas temperaturas, la pérdida de agua, la radiación, la presión, los golpes y las bacterias, entre otros.

Todas estas acciones que realiza la piel la convierten en una de las partes más importantes de nuestro cuerpo y ahí radica el valor de su cuidado. Además no necesitas de un gran desembolso económico para tratar como se merece a tu piel pues existen mascarillas faciales que se pueden realizar a través de alimentos que tenemos en la nevera.

Tratamientos naturales para la cara

+ Mascarilla hidratante de frutas. Estos alimentos contienen una gran cantidad de agua y suponen una fuente de hidratación para la piel. Utiliza para esta mascarilla un plátano que, además de ser rico en vitamina B, C, ácido fólico y potasio, también lo es en magnesio y hierro. Tritura un plátano maduro hasta formar una pasta y aplícalo en el rostro. Déjalo actuar durante 15 minutos y retíralo con agua fría para activar la circulación sanguínea.

+ Mascarilla de yogurt contra arrugas y ojeras. Este tratamiento te ayudará a evitar esas molestas arrugas y ojeras que tarde o temprano tienen todas las mujeres. Para elaborarla usa un yogurt natural, una cucharada de semillas de hinojo y una pizca de hojas trituradas de esa misma planta. Vierte todos los ingredientes en un bol y tritúralos hasta tener una mezcla uniforme. Después aplica la pasta sobre el rostro y déjalo que actúe durante 20 minutos. Una vez pasado el tiempo retíralo con la ayuda de agua tibia.

+ Mascarilla de tomate contra el acné, las espinillas y las manchas. Sin duda es la mascarilla más eficaz para el acné juvenil, los granitos que salen durante la menstruación y los puntos negros. Solamente tendrás que cortar un tomate por la mitad y frotar su jugo en la cara. Deja que repose durante 15 minutos y después retíralo con agua tibia.