Qué significa morderse las uñas

Irene Gusi

Razones de morderse las uñas

El mal hábito de morderse las uñas recibe el nombre médico ‘onicofagia’. Esto nos lleva a estropear el aspecto de nuestras manos, además de causar dolor y de crear una mala imagen de nosotros mismos a las personas que nos rodean.

Los psiquiatras han clasificado este hábito como un problema de control de impulsos, y en casos extremos está vinculado a trastornos obsesivos compulsivos. No hay que preocuparse si tu problema se encuentra en una primera fase, pues el 50% de la población lo presenta, pero sí es necesario saber por qué ocurre esta manía que puede vincularnos a mayores problemas.

Por lo general este hábito está relacionado con las emociones. Algunas personas pueden tener esta conducta toda la vida y otras solo en épocas de estrés o ansiedad.

La causa principal se debe a la falta de ‘saber’, es decir las personas realizan este hábito sin apenas darse cuenta de lo que están haciendo, como una respuesta automática a un problema para evadirse de él o incluso para expresar sentimientos. Pero, ¿cuáles serían las razones por las que se crea el hábito de morderse las uñas?

Por qué nos mordemos las uñas 

Algunos psicólogos han dedicado su estudio a crear una lista con las principales causas, y que además pueden demostrar cómo es tu personalidad.

- Intranquilidad: Morderse las uñas nos produce un efecto calmante en el sistema nervioso, y por ello cuando estamos estresados o ansiosos realizamos este hábito para evadirnos de la situación.

- Aburrimiento: Cuando no tenemos ninguna actividad, ni plan, y estamos simplemente viendo las horas pasar, el aburrimiento se apodera de nosotros. La solución que damos es mordernos las uñas como una vía de estimulación en el sistema nervioso.

- Perfeccionismo: El problema se agrava cuando dedicamos mucho tiempo a examinar nuestras manos. Cualquier mínima irregularidad que notemos queremos arreglarla, y nos equivocamos al pensar que mordiendo las uñas se soluciona en vez de usar utensilios como la lima.

- Imitación: Muchas veces creamos hábitos por imitación, sobre todo en la etapa de la infancia donde el referente son los padres. Si uno de ellos se muerde las uñas, el niño va a tender a imitarlo. También, en pacientes jóvenes de hasta 18 años puede deberes a problemas de ansiedad, tics, hiperactividad o trastornos obsesivos compulsivos.

- Causas psicosomáticas: El problema se encuentra en personas que tienden a causarse dolor, a autolesionarse. Aquí se trata de algo más serio pues se relaciona el mal hábito a problemas en el hogar como violencia o abandono. En éste último, el niño lo realiza como llamada de atención a sus padres.

- Emociones: Una autoestima baja, un problema de timidez, el divorcio de los padres o la muerte de un ser querido nos puede llevar a desahogarnos a través de nuestras uñas. El hábito desaparece cuando la persona asume el duelo o empieza a sentirse más segura y confiada de sí misma.