Remedios caseros para la retención de líquidos

Marta Valle

La retención de líquidos tiende a materializarse en forma de síntoma de alguna patología o condición física en particular. Se trata de una anomalía que dificulta la capacidad de nuestro organismo para desechar de forma apropiada todos aquellos líquidos que ingerimos habitualmente. Factores como la menopausia, el embarazo, los problemas renales, las enfermedades hepáticas, el sedentarismo, las patologías estomacales o la obesidad son causas frecuentes de la aparición de esta problemática. Al ser una condición que provoca un alto grado de incomodidad, tendemos a buscar remedios sencillos y rápidos que puedan solventarla con eficacia.

Prevenir la retención de líquidos con remedios caseros

Uno de los remedios caseros más efectivos para combatir la retención de líquidos es, aunque parezca extraño, beber agua. Cuando no consumimos la suficiente agua a lo largo del día -unos dos litros por jornada- el organismo tiende a almacenar los líquidos necesarios para sobrevivir como mecanismo de defensa, ya que desconoce el momento en el que volverá a recibirlos. Si tomamos agua de forma regular, será mucho más sencillo para nuestro cuerpo eliminar el líquido excedente a través de la orina.

Los zumos suponen una poderosa alternativa casera para evitar la molesta e incómoda retención de líquidos. Una opción muy recurrente consiste en la utilización de los siguientes ingredientes: una naranja, una manzana, un cuarto de bulbo de hinojo picado y agua. Tan solo tenemos que lavar y partir en dos la naranja para extraer correctamente su jugo y posteriormente picar la manzana junto al hinojo. Una vez realizados estos pasos, introducimos los ingredientes en una batidora o una licuadora. Este remedio no solo contribuye a la eliminación del exceso de líquidos en nuestro cuerpo sino que también mejora perceptiblemente la digestión.

De todas las hierbas con propiedades medicinales que existen, la cola de caballo supone uno de los remedios caseros por antonomasia para prevenir la retención de líquidos. Además de favorecer extraordinariamente la circulación sanguínea, supone un eficaz diurético y depurativo capaz de actuar convenientemente en el caso de padecer la mentada anomalía. Se puede preparar fácilmente en casa a modo de infusión o ingerirla directamente en cápsulas.