Remedios caseros para la piel grasa

David Pastor Menendez

Remedios caseros para la piel grasa

Es que posible que si cuentas con una piel grasa hayas probado muchos tipos de tratamientos para intentar eliminar los brillos que aparecen en el rostro. Aunque esta disposición de la epidermis suele ser hereditaria, también puede aparecer por otras causas como la menopausia, el embarazo, los cambios hormonales o el periodo menstrual. Es cierto que este tipo de pieles suele ser más resistente al paso del tiempo, por lo que la formación de arrugas tiende a ser más complicada de lo normal, sin embargo, por contra, la superficie cutánea es más propensa a la generación de anomalías como puntos negros, acné o espinillas.

Controlar la grasa de la piel con remedios caseros

Además de los propios hechos de lavar diariamente y exfoliar semanalmente, existen determinados remedios caseros de carácter natural que pueden ayudar activamente a combatir los efectos de este tipo de piel. El aloe vera supone, sin duda, uno de los más importantes. Aplicar el gel resultante de esta planta directamente sobre el rostro dispone la capacidad de absorber el exceso de aceite, así como de limpiar a fondo los poros. Para potenciar el efecto de este truco, debemos dejar que el producto se refresque en el frigorífico y aplicarlo unas dos o tres veces al día, especialmente después de haber limpiado la piel.

La elaboración de mascarillas caseras supone otra alternativa casera bastante efectiva para eliminar la grasa de la piel. Para elaborar la base podemos usar frutas y verduras como la naranja, el kiwi, el limón o el pepino, triturándolas y mezclándolas con un poco de arcilla en polvo. Opcionalmente también podemos usar aceites esenciales para la elaboración de este remedio.

Un remedio casero muy rápido para eliminar el exceso de grasa en la piel consiste en la utilización de un producto tan habitual en nuestras cocinas como es el huevo. Una mascarilla realizada con este ingrediente puede ayudar, por un lado, a secar la piel y, por otro lado, a reducir la cantidad de aceites acumulados en la epidermis. Para un efecto completo tan solo tenemos que dejar que la yema del huevo actúe durante un periodo de 15 minutos.