Incontinencia urinaria: tipos y causas

La incontinencia urinaria es la pérdida de orina involuntaria. Estornudar, reír, o coger peso, son algunas de las actividades de nuestra vida cotidiana que pueden provocarnos incontiencia. Uno de los motivos más frecuentes que la producen es el debilitamiento de la musculatura de la vagina, que nos impide aguantar las ganas de orinar.  

La falta de musculatura en esa zona hace que con el paso de los años las posibilidades de sufrir pérdidas vayan en aumento. Es importante realizar ejercicios que mantengan los músculos fuertes, no sólo para prevenir la enfermedad sino para ayudarnos en el parto o para mejorar nuestras relaciones sexuales.

Por ello, no hay que esperar a sufrir el trastorno para empezar a tomar medidas. Se trata de un problema que afecta en su mayoría a mujeres mayores de 50 años pero, puede darse en mujeres jóvenes a causa del embarazo o el parto.

Tipos de incontinencia urinaria

De urgencia: aquella en la que sentimos unas ganas inminentes de orinar, a pesar de no tener apenas orina dentro de la vejiga. 

Mixta: en este caso, se debe a una hiperactividad del músculo que produce una pérdida de orina.

Por rebosamiento: sucede cuando hay una imposibilidad de miccionar, y cuando la vejiga no puede albergar más líquido en su interior y por tanto se ve desbordada. 

Psicógena: está asociado a estímulos externos como puede ser meter la mano en agua mientras se está durmiendo, escuchar un grifo abierto goteando, o incluso, oír determinados sonidos. 

Neurológica: este tipo de incontinencia es una consecuencia de otras enfermedades del sistema nervioso, como puede ser el Alzheimer o el Parkinson, en los que los impulsos no son enviados de forma correcta al cerebro y por tanto el enfermo no es consciente de su necesidad. 

Eugenia Carré  •  sábado, 1 de junio de 2013

DF Temas

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