Ejercicios de Kegel: cómo se hacen y para qué sirven

Sara Izquierdo

Ejercicios de Kegel

El ginecólogo Arnold Kegel diseñó en los años 40 una serie de ejercicios vaginales destinados a fortalecer esa parte de nuestro cuerpo, facilitando así el parto y ayudando a la incontinencia urinaria. Además de estas funciones, podemos aumentar el placer sexual.

Los ejercicios de Kegel son contracciones del suelo pélvico, una tira de músculos encargados de sujetar el útero, la vejiga y los intestinos. Por diversos factores como el embarazo, la edad y el peso del cuerpo, estos músculos se relajan y van perdiendo fuerza. Con estos ejercicios recuperaremos parte de su tensión original y los podremos controlar, lo que nos reportará una serie de beneficios.

Para qué sirven los ejercicios de Kegel

+ Facilitan el parto, con ellos dar a luz se convertirá en una tarea más sencilla ya que tomaremos el control de los músculos y podremos empujar más fácilmente.

+ Después del parto nos ayudarán a recuperarnos de las lesiones producidas.

+ Controlar y prevenir la incontinencia urinaria, la cual vamos perdiendo con la edad.

+ Benefician a la circulación de la sangre en el área del perineo por lo que tendremos menos riesgo de padecer hemorroides.

+ Las relaciones sexuales serán más placenteras.

Cómo se hacen los ejercicio de Kegel

Contraemos los músculos de la vagina del mismo modo como si quisiéramos orinar y nos aguantáramos las ganas. En un principio lo hacemos tres segundos y relajamos otros tres, repetimos esta dinámica unas 15 veces y, si es posible, varias veces al día. Según pase el tiempo, podemos hacer contracciones más largas, entre 8 y 10 segundos y repetirlas más a menudo.

Es importante que tengamos la vejiga vacía en el momento de hacer los ejercicios, si no corremos el riesgo de sufrir una infección en los riñones.