Pesadillas infantiles

Idoia Ortega

pesadillas nocturnas  

Las pesadillas infantiles son horribles sueños que afectan a los mas pequeños durante la noche. Son frecuentes al final de la noche en la fase del sueño REM cuando el cerebro tiene un nivel importante de actividad.

Las pesadillas infantiles son un mecanismo útil para los más pequeños que, en pleno desarrollo psicológico, les ayuda a liberar tensiones y conflictos. Las pesadillas sirven para evacuar circunstancias que les preocupan tales como el complejo de Edipo, celos con hermanos, enfados con sus padres o miedo al abandono y le sirven también para integrar los aprendizajes más difíciles como son el andar, hablar o los primeros días de colegio.

Se manifiestan mediante gritos o lloros del niño al que conviene tranquilizar hablándole o acariciándole y si es necesario cogerle en brazos para que vuelva a tomar contacto con la realidad y se duerma de nuevo. No conviene encender la luz de la habitación para que no se despierte del todo. Durante la noche, no hay que preguntarle, explicarle o hacerle entender, solo intentar que reconcilie el sueño lo antes posible.

Los niños se acuerdan por la mañana de las pesadillas ocurridas durante el sueño. Al día siguiente conviene preguntarle por el sueño y funciona muy bien el pedirle que haga un dibujo pues le ayudará a tomar distancia con lo ocurrido. Hay que explicarle que los monstruos no existen e intentar que se sienta libre y querido y con la suficiente confianza como para que nos cuente lo que le preocupa.

Si las pesadillas durasen más de diez días, conviene consultar al médico porque significaría que el niño tiene un problema latente que no lo expresa como debiera y le perturba el sueño.

Las pesadillas infantiles no son lo mismo que los terrores nocturnos, que se manifiestan al principio de la noche y el niño lo manifiesta con gritos y alucinaciones, el niño suda, respira muy deprisa y mantiene los ojos abiertos pero está dormido y no se despierta a pesar de que habla y hasta contesta.