¿Cómo tratar el sonambulismo infantil?

Sonia Gracia

Sonambulismo infantil

El sonambulismo es un trastorno del sueño muy frecuente en la etapa infantil. Se calcula que entre un 10 y un 30% de los niños lo padecen. Estadísticamente, es más común en niños que en niñas, y principalmente entre los 4 y los 6 años. Sin embargo, no es preocupante que un niño mayor tenga episodios de sonambulismo. Cuando esto ocurre, lo normal es que desaparezca en la adolescencia. En raras ocasiones, este trastorno del sueño continúa en edad adulta.

Los episodios de sonambulismo se dan durante las primeras horas de la noche, en la etapa de sueño no profunda. Sus síntomas son claros y determinantes. Sin embargo, no te asustes, con unas pocas medidas de precaución podrás controlar la situación sin problema. ¿Cuáles son los síntomas del insomnio? El más común es sentarse en la cama e incluso levantarse y caminar sin rumbo fijo. Los sonámbulos también suelen mantener los ojos muy abiertos, con la mirada fija en un punto pero con una expresión facial ausente. Recuerda que aunque aparente lo contrario, el niño está completamente dormido y no es consciente de sus movimientos. De hecho, al día siguiente no recordará su pequeña excursión nocturna. Muchos sonámbulos susurran o hablan palabras incomprensibles, sin embargo rara vez escuchan o entienden lo que se les dice. Lo normal es que pasen a nuestro lado obviándonos.

¿Qué podemos hacer entonces si nuestro hijo es sonámbulo? Lo más importante es procurar crear un entorno seguro y sin riesgos a su alrededor. Evitar que tenga mobiliario u objetos con los que pueda tropezar o golpearse y, por supuesto, cerrar puertas y ventanas para que no pueda salir del hogar. Ten en cuenta que los movimientos de los niños sonámbulos son muy descoordinados, por lo que es prácticamente imposible que esto ocurra.

Por último, no trates de despertar al niño, llévalo con cuidado hacia la cama y acuéstale de nuevo, poco a poco, sin obligarle.