La inquietante leyenda mexicana del Chupacabras: relato de terror

¿Existe realmente el Chupacabras? ¿Es realidad o ficción?

Azucena Zarzuela

El Chupacabras: relato mexicano de miedo y terror

Hay mitos con tantos ingredientes de misterio, terror y fantasía que hasta el cine se ha rendido a sus pies. Este es el caso de la leyenda mexicana del Chupacabras. Este relato de terror, ya popularizado en tierras americanas por sus auténticos protagonistas y testigos, ha acabado dando el salto con éxito a la gran pantalla. Incluso, con versión infantil. Sin querer hacer spoiler, en Diario Femenino queremos descubrirte lo que se cuenta, con susurros para no atraer a la bestia, de este ser mitólogo entre la gente mexicana.

Quién es el Chupacabras

Su origen no está claro. Cada país latinoamericano intenta apuntarse su nacimiento. Y si bien hasta hace poco eran muchos los que coincidían en situarlo en tierras mexicanas, los últimos estudios y teóricos señalan que el primer avistamiento de esta criatura ocurrió en Puerto Rico, en un pequeño pueblo llamado Moca.

La descripción más aceptada y divulgada del Chupacabras es aquella que nos habla de un monstruo de baja estatura, cuyos ojos rojos llenos de fuego son desproporcionados a su cabeza. En lugar de pies luce afiladas pezuñas que le permiten dar grandes saltos para escapar de sus perseguidores y su piel bien podría ser la de un marciano, por aquello de que su tonalidad es verde brillante, con la que logra camuflarse con la hierba para atacar a sus víctimas.

¿Te imaginas encontrarte con semejante bicho? ¡Ya no nos quedan uñas para mordernos del miedo! Pero aún hay más. Nuestro protagonista tiene cuernos en la espalda y la boca grande, con afilados colmillos, como si de un perro de caza o lobo se tratara. “¡Para comerte mejor!”, resuena en nuestra cabeza el lobo de Caperucita.

Este animal-monstruo ha sido uno de los personajes más temidos de las zonas rurales del continente americano. Sus orígenes se remontan a la década de los 90 del pasado siglo, cuando en varias áreas de México y Puerto Rico empezaron a aparecer animales muertos en extrañas circunstancias: los cuerpos no presentaban desgarramientos y no eran devorados por su atacante. Simplemente algo les había extraído la sangre del cuerpo introduciendo sus colmillos, como si de un vampiro se tratase.

¿Cuál es la verdadera versión de la leyenda que da vida al Chupacabras?

Fueron tantos los casos que se iban sumando y las denuncias que llenaban las páginas de los medios de comunicación que las autoridades tuvieron que tomar cartas en el asunto. Las descripciones del Chupacabras que aportaban aquellos que decían haber sido testigos de algún avistamiento no dejaban mucho margen a la ciencia para trabajar. Y no pocos empezaron a descartar su veracidad. Pero los cuerpos muertos del ganado seguían apareciendo y algo había que hacer.

Un estudio de la Universidad americana de Michigan trató de dar una explicación: los animales habían sido atacados por coyotes infectados con el parásito sarcoptes scabiei. Muchos científicos trataron de apoyar la teoría. Pero quedaban lagunas sin resolver, ya que los resultados no eran del todo concluyentes y también había quien apostaba porque todo lo sucedido era producto de la imaginación de los campesinos. Y así, sin poner a toda la comunidad científica de acuerdo y entre ‘dimes y diretes’ la leyenda de terror fue creciendo. Cada pueblo ha creado su propia versión. Incluso, algunas comunidades cuentan con héroes que aseguran haber capturado al verdadero Chupacabras.

Pero a día de hoy siguen apareciendo animales muertos con la misma señal. Aunque bien es cierto que en los últimos años han disminuido las denuncias de estos asesinatos en forma masiva y cada vez ocurren con menos frecuencia. Sin embargo, a falta de una explicación irrefutable, la leyenda mexicana del Chupacabras se niega a desaparecer y continúa acechando las zonas de ganado atemorizando a los campesinos con que en cualquier momento vuelva a aparecer y a actuar. ¿Conoceremos algún día la verdad?