La cautivadora leyenda mexicana del maíz (versión corta y tradicional)

Así fue como el dios Quetzalcóatl descubrió el maíz en México

Azucena Zarzuela

La leyenda mexicana del maíz

No importa cual sea la cultura o la religión a la que pertenezcamos. Todas comparten mitos y tradiciones que acaban por explicarnos que el mundo no se conquistó en un día y que la vida es convivencia con sus alegrías y tragedias. Recordad aquello de "hoy por ti y mañana por mí". Y es que, en la cooperación de la sociedad está el éxito. Hay que saber pedir ayuda y también hay que saber aceptarla y agradecerla. Y eso es lo que hicieron los protagonistas de la leyenda mexicana del maízel pueblo Azteca. En Diario Femenino te la contamos en su versión corta y tradicional. ¿Te vienes con nosotras a descubrirla?

Leyenda corta sobre el origen del maíz en México

Leyendas mexicanas: el origen del maíz en México

La leyenda del maíz nos lleva a tierras mexicanas mucho antes de que el dios Quetzalcóatl fuera venerado. Hasta entonces, este pueblo precolombino se alimentaba de una dieta escasa, pobre en variedad de frutas y verduras. Algunas raíces y animales de caza se servían como menú diario, pero necesitaban harina para hacer pan. Y es que, por aquel entonces, el maíz estaba fuera de su alcance. Los sabios de los pueblos aseguraban que éste se encontraría detrás de las altas montañas que rodeaban la ciudad. Pero adentrarse en ellas y atravesarlas resultaba imposible.

Hasta los dioses habían participado en el hallazgo del cereal separando las montañas, pero el fracaso siempre se había impuesto. Los aztecas no lograban dar con el oro de la tierra: el maíz. Fue entonces cuando los sacerdotes decidieron solicitar la ayuda del dios Quetzalcóatl, por entonces en horas bajas respecto a popularidad. No hubo que insistir. Rápidamente aceptó la propuesta. Si el resto de dioses se había servido de su colosal fuerza para abrir montañas, él utilizaría la inteligencia. Sin duda, algo más poderoso.

La magia de este dios hizo que Quetzalcóatl se transformara en una hormiga negra y que para su largo viaje solo contara con la compañía de una pequeña hormiga roja. Tan orgullosas emprendieron ambas el camino hacia las montañas con el mejor de los deseos del pueblo Azteca. La aventura comenzaba.

La historia del dios Quetzalcóatl en busca del maíz en México

El dios Quetzalcóatl y su búsqueda del maíz en México

El camino no fue fácil. Las dificultades y el cansancio se sucedían, pero ambas hormigas no desistían en su empeño. Atrás dejaban a un pueblo hambriento y eso era el empuje que las guiaba en su andadura. Cruzaron senderos, atravesaron terrenos escarpados y densa vegetación y sortearon a todo tipo de depredadores. Tras varios días, en los que iban venciendo y superando los diferentes peligros, Quetzalcóatl cruzó las montañas. Lo había conseguido. Ante sus ojos aparecieron los amarillos campos de maíz con sus espléndidas mazorcas y éste, al ser una hormiga, agarró un grano maduro de cereal entre sus dientes para llevarlo a los aztecas. No había tiempo que perder. Empezaba el camino de regreso.

Al llegar de nuevo al pueblo, Quetzalcóatl, que fue recibido con entusiasmo, entregó el preciado grano para que fuera sembrado y, a partir de ese momento, los aztecas fueron la civilización que cultivó y cosechó el cereal con el que ganaron fuerza y riqueza para convertirse en una poderosa sociedad. Bellas ciudades, templos y palacios majestuosos fueron construidos y no pocos fueron dedicados a su héroe, el dios Quetzalcóatl. Desde entonces, éste es considerado el amigo de los hombres y el dios más amado para el resto de los tiempos.

El pueblo Azteca supo pedir ayuda y el maíz llegó a sus manos. Y Quetzalcóatl fue venerado desde entonces reinando entre los dioses ancestrales. Lo dicho, "hoy por ti y mañana por mí". La ayuda mutua se convirtió en riqueza para ambas partes.

Hoy en día, la leyenda mexicana del maíz se ha convertido en un cuento muy popular que la tradición oral mantiene vivo no sólo en tierras mexicanas, sino en todo el mundo. Además suele ser una de las historias preferidas por los más pequeños de la casa. ¿Te ha gustado? ¡Puedes compartir otras historias cortas con nosotras en los comentarios!