De la dieta Dukan a la dieta del insecto: comer bichos adelgaza y es barato

Anita del Valle

De la dieta Dukan a la dieta del insecto

"Vamos a terminar durmiendo debajo de un puente: recortan la salud, recortan la educación, recortan las ayudas sociales... sólo falta que nos recorten los sobaos del desayuno", se queja Mari Pili en la típica conversación de crisis en la hora del cafecito. "Ya están en ello -aprovecha la coyuntura Rosa-. ¿No habéis visto la última propuesta de la ONU?"

No, no la habíamos visto, y yo particularmente prefería no haberla sabido. Resulta que la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), ahora recomienda comer insectos para combatir el hambre. Vaya, que en tiempos de crisis, nada como comerse unos cuantos bichos para no morirse y, de paso, triunfar en la operación bikini.

"Tal cual -cuenta Rosa indignada-, a falta de arroz, buenos son los insectos. Y como si de un anuncio de televisión se tratase, la FAO defiende su nuevo Programa de Insectos Comestibles con todos los argumentos del mundo: son ricos en cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, cinc, selenio... gran fuente de fibra, contienen una alta cantidad de proteínas y minerales y, lo que más importa, son bajos en calorías".

"Sí, claro, por eso están tan sanos en el Tercer Mundo, por comer tantos insectos", ironiza Mari Pili entre incrédula y enfadada. "Pues sí, según la ONU (literal), son "particularmente importantes como suplemento alimenticio para los niños desnutridos". Chúpate esa. Y ahí no acaba la lista de interminables ventajas: su producción es rápida y barata -que se lo digan a las cucarachas- y no perjudican el medio ambiente. ¿Se puede pedir más por tan poco dinero? A partir de ahora, sección de insectos en el Mercadona.

Bichos para todos

Saltamontes, hormigas, grillos, escarabajos.. pero también grandes desconocidos gastronómicos como las arañas y alacranes, aunque no sean insectos, están entre las recomendaciones del organismo de la ONU, que tampoco hace distinciones por edades o nacionalidades, ni siquiera por especies. Y es que defiende que los insectos no solo son una buena fuente de comida para adultos y pequeños, sino también para mascotas y ganado. 

Ya puedo imaginármelo. De primero, salteado de hormigas rojas. De segundo, grillos a la plancha. De postre, mousse de alacranes. Y las sobras, para el perro, el gato o la vaca.