Cómo hacer dieta comiendo en restaurantes

Hacer dieta en el restaurante

Parece improbable, incluso una quimera, que si una mujer moderna está obligada, casi siempre por cuestiones laborales, a comer gran parte de la semana fuera de casa pueda llevar a cabo una dieta estricta con la que conseguir adelgazar. No tendría mucho sentido aprovechar, claro, esta circunstancia para ingerir comida basura tal como pizzas, hamburguesas, kebab, patatas fritas o dulces. Nuestra credibilidad se acabaría rápidamente, y nuestros kilos aumentarían.

Sin embargo, es posible compatibilizar el cuidado de nuestra nutrición con este tipo de imposiciones laborales, a lo que tendrás que poner algo de tu parte. Una rigurosa disciplina, la motivación necesaria, esfuerzo y constancia, como en cualquier tipo de dieta que estemos dispuestas a llevar a cabo, van a ser las claves de nuestro potencial éxito.

Pautas para seguir una dieta comiendo en restaurantes

Obviamente, una de las cuestiones principales radica en el tipo de restaurante que escojamos para llevar a cabo nuestras comidas. No es posible seguir las mismas pautas si decidimos comer en un francés que en un turco, un italiano o un chino. A lo que sí podemos encontrar sentido es a seguir una serie de pautas generales que pueden evitar que cojamos unos cuántos kilos de más. Con un poco de paciencia y dedicación lograremos, incluso, adelgazar y alcanzar una figura con la que nos sintamos a gusto.

Es importante evitar las tentaciones en forma de dulces y alimentos grasos y cargados de calorías. Es fácil librarse de ellos cuando comemos en casa, ya que es suficiente con no adquirirlos, pero las cartas de los restaurantes están llenos de ellos, por lo que debéis tener mucha fuerza de voluntad para no pedirlos.

También resulta esencial en este tipo de casos variar frecuentemente la clase de platos que ingerimos. Por ello, es buena idea no sólo pedir diferentes comidas en un mismo restaurante sino también, de forma ocasional, cambiar de local y probar opciones nuevas.

Por último, y no por ello menos importante, se encuentra la disciplina a la hora de elaborar nuestros menús diarios. El orden en la ingestión y la forma de cocinarlos resultan claves básicas en el éxito de nuestras dietas de adelgazamiento. Hay que procurar, por ejemplo, pedir primeros como ensaladas y segundos tales como carnes o pescados preparados al vapor o a la plancha, de forma que equilibremos nuestra nutrición para que también resulte saludable.

Marta Valle  •  viernes, 30 de agosto de 2013

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información aquí

x