El Día de la Mujer Trabajadora se convierte en el Día del Hombre Machista

Anita del Valle

"¡Feliz Día de la Mujer Trabajadora! -saluda Rosa en la hora del cafecito- ¿O debería decir Día del Hombre Machista?" Parecía indignada. Pronto supimos por qué.

"¿A que no adivináis que me han regalado en el trabajo? Dejadlo, es imposible que lo adivinéis: ¡una bayeta en forma de piruleta!" Pensábamos que era una broma, una de esas reivindicaciones feministas que Rosa disfrazaba en forma de ironía. Pero no, iba en serio: "Como lo escucháis, nuestro querido sindicato UGT y el Banco Santander han obsequiado a las empleadas de la entidad con este dulce y útil obsequio. ¿A que son un encanto?"

Rosa no cabía en sí de rabia y nosotras no dábamos crédito. Sin embargo, éste no fue el único 'detallazo' del Día. La localidad madrileña de Getafe aún está avergonzada por la 'gran idea' de su alcalde, Juan Soler, a la hora de obsequiar a las participantes en la carrera del Día de la Mujer con ¡una lima de uñas y un delantal! Nos encanta, gracias.

En serio: aunque este personaje, que no persona, sea tan sumamente machista como para ser incapaz de identificar un comportamiento machista, ¿no tiene un asesor de imagen, un director de marketing, algún miembro de su familia que le diga "eso no, caca"?

¿Para cuándo el Día del Hombre?

Por si se diese el insólito caso de que aún no estés suficientemente indignada, hagamos publicidad a un tercero. El afortunado es Antonio Burgos, y su obra de arte, un artículo publicado en el ABC titulado '¿Y el Día del Hombre?' que no tiene desperdicio. Al parecer, el señor no está de acuerdo con que se celebre el Día de la Mujer. Porque "la que se pasa todo el día en la peluquería y en sus ratos libres le pega broncas espantosas a la tata sudamericana", por ejemplo, no se lo merece. En cambio, reinvidica "el Día del Hombre al que le estropearon la vida por una denuncia falsa de malos tratos o el Día del Hombre al que dejaron pegado a la pared con el divorcio". Pobrecillo, el mundo feminista en el que vivimos es tan injusto...