Lucía Bosé: la azulada matriarca del clan Bosé

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

27 de diciembre. La mujer del día es hoy Lucía Bosé, una mujer emblemática matriarca de uno de los clanes más famosos de artistas. La excéntrica octogenaria se ha caracterizado siempre por vivir según su propio criterio y eso es algo que aplaudimos. No aplaudimos tanto el legado familiar que nos ha dejado.

Lucía Bosé: de diva del cine a excéntrica matriarca

Lucía Bosé ganó el concurso de Miss Italia en el año 47, lo que supuso su trampolín al cine. Con aires de gran musa del cine italiano la conoció el torero español Luis Miguel Dominguín y entonces se gestó la leyenda de ese excéntrico clan Dominguín Bosé que hoy en día es solamente Bosé. Punto para el matriarcado.

Cuentan que Lucia Bosé se enamoró perdida e irremediablemente del mujeriego torero y que estaba encantada con las amistades que le procuraba ser la esposa de Luis Miguel Dominguín. También cuentan que el torero practicaba la infidelidad como rutina, pero eso a Lucía Bosé no parecía importarle. Porque cuando te ponen los cuernos con mujeres como Ava Gardner o Lauren Bacall, los cuernos duelen menos.

El caso es que de aquella extraña pareja salieron tres vástagos: Lucía, Paola y ese extraño ser que rezuma encanto y borderío a partes iguales que es Miguel Bosé. Todos artistas, con mayor o menor acierto. Lucía Bosé se convertía así en esa adorada madre de artistas con un toque bien peculiar y excéntrico. Luego vendrían las siguientes generaciones con ejemplares de la moda como Bimba Bosé o iconos de la generación 'Nini' como Olfo Bosé.

Nos damos cuenta de que en este repaso de la saga familiar el apellido Dominguín aparece escasamente. Otro punto para el matriarcado. Y es que el poder de Lucía Bosé es tan intenso que llega hasta el cielo. Por eso fue la mismísima mecenas de los ángeles a los que dedicó un museo en un pueblecito de Segovia. Larga vida al clan Bosé.