Mujeres y hombres: la infidelidad en la pareja

El principal motivo de ruptura de las relaciones

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Mucho se ha hablado y se seguirá hablando sobre el mayor enemigo de una pareja estable. ¿La rutina? No. La infidelidad. A las promesas de amor eterno, le siguen los jamás te engañaría. Una contundencia de compromiso de fidelidad que se va desdibujando con el tiempo por los más variados motivos, entre ellos, la propia naturaleza humana. Pero lo que más nos sorprende no es la infidelidad en sí, sino las diferentes posturas que mujeres y hombres adoptan ante una situación de infidelidad.

Motivos para ser infiel

Hay teorías para todos los gustos en cuanto a la infidelidad. Últimamente hablan más alto los que defienden que la exclusividad sexual es antinatural y que la infidelidad no es más que un constructo cultural. Sea como sea, la mayoría de las parejas, se prometen un amor eterno en el que no caben amantes terceros. Y comprobamos que se trata de una promesa difícil de cumplir.

Los motivos para ser infieles son muy variados. Entre los más frecuentes están el desgaste de la relación por la rutina, que la pareja ha perdido atractivo, una crisis existencial, sentirse poco valorado por la pareja, la necesidad de aventura, un flechazo y, cómo no, un impulso natural e irrefrenable. Que cada cual escoja su motivo cuando necesite una excusa o un perdón por su infidelidad.

El hombre infiel

Los motivos de los hombres para ser infieles están en relación con el desgaste de la relación. Los hombres se acostumbran rápidamente a tener a su mujer a su lado, a gozar de su apoyo incondicional y pronto sienten que esa mujer estará ahí de forma inevitable y permanente. Algunos porque confían que todo les será perdonado, otros porque han perdido el deseo por su pareja y otros más porque necesitan comprobar que aún ejercen algún influjo sobre el resto de las mujeres.

En todo caso, la infidelidad significa una ruptura del compromiso establecido, salvo en el caso de que la pareja haya convenido no practicar la exclusividad sexual. Así, una vez cometido el pecado, la duda es si hay posibilidad de redención. Si hay perdón, la infidelidad pasar a ser un desliz, pero siempre quedará esa sombra de inseguridad, de culpa, de reproche y de traición.

La mujer infiel

No es cierto que los hombres sean más infieles que las mujeres. En el ámbito de la traición de la confianza no existe la desigualdad, pero sí es cierto que los motivos de las mujeres para ser infieles difieren un tanto de los de los hombres. Muchas mujeres tienen una aventura porque no se sienten valoradas por su pareja, porque quieren reforzar su autoestima o porque están atravesando un momento vital en el que necesitan dejarse llevar por sus sentimientos más limpios, sin constricciones y sin imposiciones.