Serena Williams, una mujer orgullosa de sí misma

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

11 de mayo. La mujer del día es hoy Serena Williams, una campeona en todos los sentidos de la palabra, una campeona como tenista y como mujer. Serena Williams lo ha conseguido todo en el mundo del deporte y se presenta como una de las mejores tenistas de todos los tiempos. Pero además, Serena es una mujer segura de sí misma que ha aprendido a aceptarse tal cual es.

Serena Williams, una mujer que se gusta a sí misma

La lista de triunfos de Serena Williams en el tenis es interminable. Destaca por ser una jugadora nacida para ganar, que nunca se da por vencida y que pelea incansable por el triunfo. Pero además de una gran deportista, Serena es una mujer que ha aprendido a gustarse a sí misma. Orgullosa de su cuerpo, no siempre supo cómo estar feliz en su propia piel.

Porque Serena creció en un entorno competitivo, algo inevitable en la vida de todos los campeones. En una familia en la que todos le parecían altos, delgados y esbeltos, Serena se sentía el patito feo al lado de la figura perfecta de su hermana Venus, que parecía hacer honor a su nombre con un físico delicado y femenino. Pero un día, Serena Williams se dio cuenta de su valía.

Era una campeona dentro de las pistas y no dejaba de lado otras facetas de la vida, no dejó que el tenis la absorbiera por completo. Así se dedicó a explorar otros ámbitos, como el de la publicidad y el de la moda, y poco a poco fue comprendiendo que ella era una mujer especial y muy capaz. Le faltaba reconciliarse con su físico y también lo logró.

Hoy Serena Williams acepta que su físico es diferente al de su hermana Venus y ahora se siente cómoda en su piel. Hoy Serena adora sus curvas y el tamaño de sus pechos que siempre creyó demasiado grandes. Hoy cree que son perfectos porque Serena se ha convertido en una mujer orgullosa de sí misma.