Carta de amor a tu gato: el compañero de vida perfecto

El mejor destinatario de una carta de amor es tu mascota

Laura Sánchez

Por qué deberías escribirle una carta de amor a tu gato

Siempre proponemos volver a la clásica tradición de escribir cartas de amor y a veces pensamos únicamente en la pareja. Pero hay personas que no tienen pareja y lo cierto es que una carta de amor se la puedes escribir a muchas personas, y lo que no son personas. Como el objetivo de escribir una carta es poner en orden tus sentimientos, hemos pensado en una carta de amor a tu gato porque no hay nadie que se lo merezca más.

Tu gato se merece una carta de amor

Se acerca el Día Internacional del Gato y hemos pensado que es buena idea celebrarlo con una de nuestras cartas de amor. Puede que tu gato no entienda tu carta o puede que sí, porque tu mascota es muy capaz de desentrañar tus sentimientos. Porque tu gato también se merece que le digas cuánto le quieres.

A mi mejor compañero:

¿Te acuerdas cuando nos conocimos? Estabas en la calle muerto de frío y herido y el flechazo fue instantáneo. Nada más verte supe que estábamos destinados a estar juntos y tú dejaste de temblar cuando te puse entre mis manos. Pero eras tan pequeñito que seguro no te acuerdas. ¡Cómo pasa el tiempo! Ahora ya has crecido y te has convertido en un gato sano, independiente y feliz.

Cómo decirle a tu gato que le quieres

Ahora te has hecho el rey de la casa y yo solo puedo agradecerte que me hayas elegido a mí como compañía. Estoy a tu servicio, eso ya lo sé. Y sabes que a pesar de mis enfados porque me has destrozado los muebles y el sofá, nunca podré dejar de quererte. Porque tú has llenado mis días y le has pegado un zarpazo a esa soledad que me estaba volviendo loca.

Eres el compañero de vida perfecto. Eres juguetón, eres cariñoso y eres capaz de saber cómo me siento con solo sentarte en mi regazo. Cualquier rastro de un mal día desparece en cuanto nos encontramos, toda la mala energía desaparece cuando me dejas acariciarte y ahora no me imagino la vida sin ti. Pero qué intenso suena todo lo que te estoy escribiendo y ya sé que no te gusta tanta demostración de cariño. Así que me pongo en situación.

Gracias por llegar a mi vida, porque compartirla conmigo, por hacerme sentir importante y querida, por dejarme mi espacio, por no estar todo el día pegado a mí, por ser autosuficiente, por ser tan celoso de tus costumbres, de tus lugares y de tus tiempos. Gracias porque no hay nadie mejor para compartir mis días.