Qué no hacer nunca con unas uñas de porcelana

Irene Gusi

El objetivo de la mayoría de las mujeres es poder lucir unas uñas largas y bonitas, pero no todas llegan a conseguirlo. Cuando los problemas de salud, la falta de una dieta equilibrada o los malos hábitos como morderse las uñas están presentes, la posibilidad de presumir de uñas perfectas se vuelve más complicada.

Pese a todo, existen soluciones muy prácticas para que cualquier mujer pueda llegar a tener la manicura que tanto desea, y una de ellas son las uñas de porcelana.

Consejos para las uñas de porcelana

Este tipo de manicura es ideal para cualquier ocasión, mejora la apariencia de las uñas y las dota de un toque muy femenino y delicado.

Pero cuando optas por realizarte una manicura permanente hay que tener siempre en cuenta ciertas reglas que respetar para evitar así algunos inconvenientes.

A pesar de su fantástico resultado deberás saber que el uso excesivo del proceso que requiere las uñas de porcelana puede llegar a debilitar tus uñas naturales. Para evitarlo tendrás que realizar un procedimiento adecuado con las técnicas correctas cuando decidas retirar tu manicura.  Este proceso se basa en sumergir las uñas en una solución de acetona durante 30 minutos, y puede ser el motivo por el que muchas mujeres desestimen la manicura de porcelana.

Además hay otros riesgos que pueden afectar a aquellas que utilicen este tipo de uñas postizas como por ejemplo la aparición de hongos o bacterias. Una incorrecta aplicación de la manicura de porcelana puede fomentar la aparición de hongos o bacterias que deterioran las uñas sin notarlo previamente. En el momento que sean detectados los problemas, la salud de tus uñas ya estará más perjudicada.

Lo más recomendable es saber elegir el centro de estética adecuado para la aplicación de las uñas postizas, su mantenimiento y su posterior eliminación.