¿Cada cuánto debo cambiar las sábanas y las toallas?

Consejos para asegurarte una buena limpieza del hogar

¿Cada cuánto debo cambiar las sábanas y las toallas?

La eterna pregunta cuya respuesta cambia según a la casa a la que vayas. ¿Cada cuánto debo cambiar las sábanas y las toallas? Somos conscientes de que es una de las tareas domésticas que más pereza dan, pero si no mantienes unos patrones correctos de limpieza tu salud y descanso lo pueden notar. ¿Cumples con las exigencias?

¿Cada cuánto debo cambiar las sábanas?

Están tan blanquitas que parece que no están sucias, ¿verdad? ERROR. En tus sábanas puede haber piel muerta, hongos, bacterias, ácaros y, lo que más miedo da, restos de materia fecal. Pero también es habitual que haya maquillaje, cremas, pelos, polen, caspa… Pues bien, lo correcto sería cambiar las sábanas todas las semanas. Cada 7 días es la frecuencia mínima que contemplan los expertos y es un hábito que debe vigilarse aún más en verano por el sudor que puede acumularse.

Si quieres asegurarte de que el lavado es óptimo, lava las sábanas a una temperatura muy alta y sécalas al sol. Para que no se te olvide nunca, conviértelo en un hábito y fija un momento y día de la semana para hacerlo.   

Si tienes mascotas en casa que han cogido la costumbre de subirse a tu cama, debes tenerlo en cuenta la hora de cambiar las sábanas. Hay estudios que desaconsejan compartir cama con los perros, porque la calidad del descanso empeora. Pero si a pesar de todo no puedes evitar abrazarle, debes tener en cuenta que puede no estar del todo limpio tras ese paseo en el parque y puede dejar rastros de babas y otro tipo de secreciones corporales.

¿Cada cuánto debo cambiar las sábanas para hacerlo bien?

¿Cada cuánto tengo que cambiar las toallas?

Usas las toallas para secarte cuando sales de la ducha o te lavas las manos, es decir, cuando estás completamente limpio, por lo que no pueden estar muy sucias. FALSO. Según los expertos, lo ideal sería cambiar las toallas cada 3 ó 4 usos para evitar que las bacterias campen a sus anchas. Si utilizas las toallas después de hacer ejercicio, el lavado tendrá que ser aún más frecuente.

Si una toalla huele raro, algo va mal. Puede estar acumulando bacterias, además de que los hongos pueden haber encontrado el lugar perfecto para empezar un asentamiento. Procura que las toallas se sequen bien después de usarlas (ponlas en un radiador o un tendedero). Además, es recomendable que cada persona de la casa tenga su propia toalla.

¿Cada cuánto debo cambiar las toallas para hacerlo bien?

¿Cada cuánto tengo que lavar otras prendas de casa?

+ Colcha de la cama. La colcha de la cama se ensucia menos que las sábanas porque no están en contacto directo con nuestro cuerpo. Sin embargo, no estaría mal que la echarás a lavar con cada cambio de estación.  

+ Almohada. Lo mejor para reducir la cantidad de ácaros y bacterias que llenan tu almohada es recubrirla con una funda de cremallera que quedará bajo la cubierta de las sábanas (que debes cambiar cada semana, recuerda). Así, esta funda interior la debes lavar cada mes, aproximadamente.

+ Alfombrilla del baño. Cuidado con todas las bacterias que podrías estar acumulando en la alfombrilla del baño, ese trocito de cielo que evita que pises el suelo congelado cada mañana al salir de la ducha. Depende mucho del material del que esté fabricada, pero deberías cambiar tu alfombrilla cada 5 días, más o menos. Mantén a raya a los hongos utilizando detergente y agua caliente.  

+ Albornoz. El albornoz debería cambiarse con la misma frecuencia que las toallas, ya que también alberga restos de piel muerta, bacterias y otros microorganismos en los que da un poco de repelús pensar.

+ Paños de cocina. La frecuencia con la que debes cambiar los paños de cocina depende del uso que hagas de ellos (hay gente que los utiliza para todo y otros que solo para las emergencias), pero deben ir a la lavadora cada semana.

+ Estropajo. Te vas a sorprender mucho porque seguramente no lo estás haciendo como recomiendan los expertos, pero debes cambiar de estropajo cada semana. Se trata de un elemento de la cocina que acumula muchas bacterias, por lo que también es una buena idea desinfectarlos en agua caliente. Ten en cuenta que utilizas el estropajo para limpiar los platos y cubiertos que utilizas para comer, así que más te vale asegurarte de que está bien limpio.

+ Cepillo de dientes. Los dentistas recomiendan cambiar de cepillo de dientes cada tres meses. Se trata de un consejo muy importante, o ¿acaso te quieres meter en la boca un nido de microorganismos?

+ Pijama. Para evitar infecciones en la piel, lava el pijama cada semana. Quizá sería una buena ideal echarlo al cubo de la ropa sucia al mismo tiempo que las sábanas para que nunca se te olvide hacer el cambio. 

María Fernández  •  lunes, 3 de julio de 2017

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