Carnaval de Carúpano, historia del carnaval más famoso de Venezuela

Está declarado Patrimonio Cultural de Venezuela

Patricia Garcia Herrero

El carnaval en Latinoamérica tiene un sabor especial, y Venezuela no se queda atrás en representación propia. Entre sus carnavales, quizás el más famoso sea el Carnaval de Carúpano, declarado por el Instituto de Patrimonio Cultural de Venezuela como evento de Interés Turístico Nacional en marzo del pasado año.

Carúpano, una ciudad costeña al norte del estado de Sucre, vive entre  los meses de febrero y marzo su particular celebración carnavalesca. Como en otros países de tradición cristiana, el origen del Carnaval procede de las celebraciones previas a la Cuaresma, los cuarenta días de privaciones del calendario cristiano anteriores a la Semana Santa. Estos festejos fueron llevados desde Europa por los colonizadores a partir del siglo XV.

Origen del Carnaval de Carúpano

Los orígenes del Carnaval de Carúpano se remontan al menos al año 1873, cuando los habitantes de esta ciudad venezolana celebraban los días previos a la llegada de la Semana Santa con desfiles de disfraces y comparsas de carnaval. En los años posteriores, las fiestas derivaron a simples fiestas de agua, con juegos y combates.

La celebración formal de las fiestas tuvo que esperar hasta mediados del siglo XX para instituirse en los festejos que hoy conocemos, fijándose la fecha oficial del inicio de los carnavales contemporáneos en el año 1964.

El Carnaval de Carúpano en la actualidad

Los festejos de la ciudad venezolana son similares a los de otros países vecinos, con algunas peculiaridades. Durante cuatro días, paisanos y forasteros disfrutan de desfiles de disfraces, pasacalles con bandas de música y bailes callejeros.

El inicio del Carnaval de Carúpano se produce varias semanas antes del comienzo de las fiestas con el 'Grito de Carnaval', pocos días después de Año Nuevo. En este acto se planifican los eventos de las fiestas y la elección de la Mini-Reina del Carnaval, que se realiza el sábado anterior al fin de semana de las fiestas en un ambiente folclórico.

La mini-reina es una de las figuras centrales de los carnavales, que es elegida entre las mini-reinas de cada parroquia en una espectacular cabalgata donde cada niña finalista desfila en su propia carroza de fantasía.

Además, para completar los festejos, no se puede dejar de disfrutar de las procesiones del Diablo Luis y del popular Carnavalódromo, un magnífico desfile de coches antiguos.