Tacones altos: hinchazón, artritis y varices

Saúl C. Montaño Quintanilla
Llevar tacones puede estar de moda o te hace sentir atractiva, pero lo que no puedes obviar es que son más los daños que los beneficios y que al final, siempre te veras en la disyuntiva: ¿tacones o salud?

Al caminar, los músculos de las piernas se contraen y relajan rítmicamente, produciendo un efecto de bombeo y masaje sobre la circulación venosa de retorno al corazón. Esto facilita la vuelta de la sangre y adecua la velocidad del flujo a las necesidades que la marcha impone.

Pero este proceder natural queda obstruido si llevamos tacones demasiado altos y el resultado será una acumulación excesiva de sangre en las piernas que conducirá, en las personas propensas a trastornos vasculares, y en todas a largo plazo, a hinchazones, dolores y varices.

Tacones altos
Otro riesgo de las mujeres "entaconadas" permanentemente es a sufrir artritis de rodilla, según una investigación de la Facultad de Medicina de Harvard, Boston (Estados Unidos), citada por la revista The Lancet, así como torceduras de tobillo y esguinces que, de no atenderse adecuadamente, tienen altas probabilidades de volverse males crónicos.

Problemas de salud por los tacones altos


El uso continuado de tacones altos hace que algunas mujeres tiendan a arquear las piernas a la altura de las rodillas y esta fuerza constante en esa zona puede ser el detonante de un desgaste de esta articulación derivando en la citada artrosis prematura.

Otra región susceptible de daños irreversibles por el uso excesivo de los llamados tacones de vértigo es la columna vertebral. Algunas mujeres tienden a arquear la espalda para mantener el equilibrio, lo que influye directamente en la postura y aumenta la sobrecarga lumbar y cervical. El resultado serán los habituales dolores de espalda y deformidades irreversibles.

El origen de muchos de los problemas es que el tacón desplaza el peso del cuerpo hacia delante. Eso genera una tensión enorme y la concentra sobre los dedos, el empeine y el metatarso (uno de los huesos de la planta del pie) provocando un riego sanguíneo desigual y afectaciones óseas, incluidas las ya citadas en la columna vertebral y también en las rodillas al quedar estas últimas en una postura comprometida que las obliga a realizar flexiones que muchas veces derivan en lesiones.

Luego de estos argumentos no propongo satanizar el uso de los tacones que exceden la norma indicada de los dos centímetros y medio, pero sí su abuso.

Consejos para llevar bien los zapatos de tacones


- No lleves tacones altos todo el día, resérvalos para las ocasiones especiales y así no hipotecarás tu bienestar.
- No te los pongas si tienes los pies hinchados, adoloridos, con callosidades o partes duras.
- Evita las plataformas rígidas, pueden ocasionar esguinces.
- Cuando vayas a comprar zapatos, escoge aquellos en los que la inclinación con respecto al suelo forme un ángulo de 90 grados.
- Escógelos también con base ancha, ese modelo distribuye mejor el peso del cuerpo y es más seguro al andar.
- Alterna durante el día el uso de tacones altos con zapatos bajos y cómodos. Tus pies también merecen descansar.
- Finalmente, si vas a llevar tacones, aprende a caminar con elegancia. Es importante que tus pasos sean seguros para evitar males mayores como caídas, torceduras, y también el ridículo...