Carta para un viejo amor: desempolva los recuerdos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

En el lado contrario a la experiencia del desamor, al desgaste de la relación o de la pasión, nos encontramos con esas historias de amor a las que somos incapaces de ponerle punto y final. Viejos amores a los no podemos ni queremos olvidar por seguir disfrutando del dulce sabor de los recuerdos.

Hablamos de viejos amores, de historias de amor pasadas pero no olvidadas, de relaciones inconclusas, de pasiones que permanecen muy vivas en nuestra memoria y que no interfieren para nada en nuestros amores actuales. Si acaso nos ayudan a mantener la esperanza y la confianza en el amor.

Para esos viejos amores que nunca mueren, cuya llama nunca se apagará en nuestra memoria hemos escrito una carta de amor. Porque ellos más que nadie se merecen un homenaje y un lugar de honor en nuestra vida. Escribimos por ti la carta para ese viejo amor al que nunca olvidarás.

Ejemplo de carta para un viejo amor

Hola, mi amor,

Sé que ha pasado mucho tiempo y tal vez te extrañe tener noticias mías. Pero quería escribirte esta carta porque no voy a permitir que nuestra historia de amor caiga en el olvido. Y no te molestaría si no supiera que tú sientes lo mismo, que reconoces que nuestro amor es imposible, pero no por ello menos eterno.

Y es que noto cómo me llama tu corazón cuando pasas por aquella casa, por nuestra casa donde vivimos esa historia de amor que nunca olvidaré. Cuando te paras delante de la puerta y por unos instantes volvemos juntos a aquellos tiempos, a nuestro momento. Y también puedo notar tu decepción cuando comprendes que nunca más me verás aparecer por esa puerta.

La gente me pregunta por qué terminó aquella historia si estábamos destinados a estar juntos. Y yo les digo que nuestra historia nunca terminó, que el amor sigue vivo en el recuerdo y que estaremos juntos para siempre. También les digo que no habrá amor capaz de sustituir el nuestro, que viviré nuevos amores, todos diferentes, pero ninguno eterno. Solo hay un para siempre y ese es nuestro.

Espero que este mensaje de amor, de un viejo amor, no te ponga triste, ni te llene de melancolía. Me gustaría que nunca olvidaras nuestro amor, pero quiero que lo hagas lleno de felicidad, sin que interrumpa tu vida, si acaso algún instante. Pero no me olvides nunca, por favor. Yo no lo hago.

Te recuerdo siempre.