Katharine Hepburn y Spencer Tracy: una historia de amor imposible

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Conocemos muchos romances entre los actores de Hollywood. Muchos de ellos son solo rumores, otros son secretos a voces y otros más son historias de amor con una duración limitada. Las historias de amor en Hollywood suelen tener una puesta escena espectacular, con amores intensos, excesivos y, las más de las veces, con relaciones tóxicas. Esta es la historia de Kataharine Hepburn y Spencer Tracy, esta es la historia de un amor imposible.

Katharine Hepburn y Spencer Tracy enamorados

La historia de amor de Katharine Hepburn y Spencer Tracy estuvo marcada por los contrastes. Dos personalidades arrolladoras tan opuestas que se atraían irremediablemente el uno al otro. Porque Katharine era una joven liberal, feminista, transgresora, que venía de una familia de intelectuales muy adelantados a su época en cuestión de libertades sociales. Katharine se ponía al mundo por montera, hacía lo que quería, cuando quería y no se veía obligada a darle explicaciones a nadie.

Por su parte, Spencer era un hombre de ascendencia irlandesa con profundas convicciones religiosas, un católico ferviente al modo de esos que gustan de seguir las convenciones, de guardar las formas, mientras que de puertas para dentro ya pueden actuar libremente. Spencer Tracy estaba casado y nunca jamás iba a divorciarse de su esposa. Eso lo sabía él, su esposa, Katharine Hepburn y todo Hollywood. Como también sabía todo Hollywood la aventura que tenían ambos actores.

Los protagonistas de nuestra historia de amor se conocen en 1942 en el rodaje de "La mujer del año", que sería la primera de las nueve películas que rodarían juntos. La química entre los dos actores surgió inmediatamente y enseguida se trasladó de los sets de rodaje al dormitorio. Pero con discreción, por favor, que el Señor Tracy no era un hombre dado a escándalos.

Los amantes de Hollywood

Ambos guardaban las apariencias, Spencer seguía casado con su esposa de toda la vida y Katharine se convertía en la eterna soltera, lo que hizo saltar infinidad de rumores sobre su sexualidad. Son muchos los que aún piensan que ejercer de amante de un actor casado, alcohólico y con cierto aire machista no encajaba precisamente con la personalidad de la Hepburn, por lo que debía tratarse de una actuación más de la estrella para esconder su lesbianismo.

Sea como sea, preferimos creernos a la protagonista de este amor imposible. La propia Katharine Hepburn confesó que Spencer Tracy había sido el amor de su vida. Y que se mantuvo a su lado, pero en la sombra, durante 27 años porque con él había descubierto una nueva forma de amar, totalmente entregada a otra persona. Un amor más generoso, menos egoísta y, parece ser, que más satisfactorio, a pesar de su carácter secreto.

Para ser la amante de Spencer Tracy, para ser "la otra", Katharine Hepburn se excedió en su función, pues no solo se ocupó durante 27 años de aguantar las salidas de tono del actor alcoholizado sino que le proporcionó todo tipo de cuidados, renunciando en ocasiones a su trabajo, hasta los últimos momentos de Spencer. Cuando el final se acercaba, cuando la salud del actor ya había empeorado tanto que ya no había esperanza, Katharine llamó a la esposa de Spencer para que ocupara el lugar el lugar que le correspondía al lado de su marido.

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