Se nos rompió el amor, ¿de tanto usarlo?

Cuando la relación pierde toda su fuerza y acaba por romperse

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Tal vez hayas vivido alguna vez un amor inmenso, de esos que se definen por el exceso, por la pasión arrebatadora y por la intensidad de las emociones. Un amor que escapa a tu control y que repentinamente, un día, descubres que está roto. No eres un caso único, nadie mejor que Rocío Jurado para expresar ese sentimiento que acompaña a la derrota de un amor eterno en esa inolvidable canción "Se nos rompió el amor". Como nos inquieta bastante el hecho de que un amor tan intenso pueda llegar a su fin, hemos investigado los motivos por los que el amor puede romperse de tanto usarlo.

Amor sin medida

Es cierto que el enamoramiento de define por un estado de enajenación mental en el que idealizamos a nuestra pareja de forma que convertimos esa relación en el amor ideal que siempre habíamos buscado. También es cierto que esa sensación de euforia se va difuminando a golpe de realidad, pero a veces la intensidad de ese amor permanece en el tiempo conviertiéndose en una relación excesiva.

Y cuando hablamos de exceso hablamos de esas parejas que literalmente no pueden vivir el uno sin el otro, que se aman sin medida y que desbordan pasión ajenos al mundo que les rodea. Esta situación puede parecer idílica, pero no lo es tanto. Porque cuando el individuo desaparece en favor de una pareja, por mucho que sea de forma voluntaria, la relación no puede acabar bien.

Basar tu felicidad en otra persona es uno de los mayores errores que podemos cometer. La mayoría de las veces, no nos convertimos en adictas dependientes de un hombre, porque ese hombre no da lo sufienciente. Pero cuando encontramos a un hombre que siente esa misma necesidad de nosotras, nos creemos que estamos de suerte.

Amor sin remedio

De esta forma nos involucramos en una relación que se convierte en el centro de nuestra vida. Nuestro equilibrio emocional depende de cómo estamos con nuestra pareja, por lo que los esfuerzos irán dirigidos a reforzar ese amor por encima de todas las cosas. En el camino hacia ese amor primordial podemos perder amistades, autoestima, e incluso, nuestra propia identidad.

Lo más difícil es intentar ponerle freno a esa pasión incontrolable que ambos sentís. Si os amáis con locura y sin límites, ¿por qué poner fin a esa felicidad?. Porque es una felicidad transitoria que tarde o temprano acabará por sí misma. Y el daño será mayor si durante todo este tiempo habéis vivido en la inconsciencia y en la necesidad del otro. Mantener un cierto grado de cordura y de indivudualidad es fundamental para poder superar, no ya una ruptura, sino cualquier desavenencia que pueda surgir en la pareja.

Tampoco es cuestión de que la próxima vez que te enamores locamente, te alejes de ese hombre por miedo a sufrir cuando el amor se acabe. Más bien, procura manejar tus sentimientos desde el principio, para poder intuir si ese amor que ahora te ciega podrá convertirse en el compañero ideal en tu vida sin necesidad de renunciar a ser tú misma.