Mitos y leyendas: el agua de rosas como tratamiento facial

Beatriz Iznaola

Estamos ya cansados de escuchar miles de falsos mitos que no benefician a nuestra salud. Leyendas que afirman que la leche rejuvenece la piel o que el chocolate produce acné, ninguno de los dos certero. Estaría bien poder saber qué es verdad y qué es mentira, así, vamos a empezar por darle fuerza a un mito que es verdadero: el agua de rosas es buena para la cara. Es un refrescante corporal que lleva utilizándose desde hace siglos por sus propiedades tan positivas para el cuidado de la piel. Ayuda a equilibrar nuestra piel, sobre todo en rostros que tienden a ser grasos

El agua de rosas ideal para la piel

Lo normal es utilizar esta loción en el rostro, pero también puede ser usado en otras partes del cuerpo. Este producto es un antiséptico, por lo que evita la aparición de infecciones, también contribuye al cuidado y al equilibrio de la piel. Además tiene propiedades antibacteriana, lo que ayuda a eliminar los problemas que puedan surgir del cuidado dérmico. Por otro lado, es ideal para controlar el envejecimiento de la piel, ya que combate la aparición de arrugas. No es una sustancia mágica, pero sí muy beneficiosa para la piel. 

Otra ventaja que tiene el agua de rosas es la suavidad de propicia a nuestro rostro. Ya que es ideal para las pieles grasas, pues les aporta el equilibrio del que carecen, esto, a su vez, consigue eliminar la aparición de acné, así se obtendrá un aspecto suave y juvenil. Todo viene dado por la producción de sebo, el agua de rosas controla la cantidad de esta sustancia, por lo que el equilibrio que da es favorecedor para todo tipo de pieles. En definitva el agua de rosas es capaz de multiplicar la hidratación que necesita nuestra piel  y aporta una mayor firmeza.