Falsos mitos sobre belleza: la leche rejuvenece la piel

Beatriz Iznaola

La leche es uno de los productos más saludables de la alimentación del ser humano. La leche es necesaria y gracias a ser tan necesaria se ha creado una serie de falsos mitos a su alrededor, conocidos por toda la sociedad, siendo además creídos por la gran mayoría. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que la leche ayuda a crecer a los niños? ¿O que la leche rejuvenece la piel? Ambas afirmaciones son falsas. Sí es cierto que la leche contiene innumerosos nutrientes que son buenos para el ser humano, pero no hace milagros. 

La leche y sus mitos: no rejuvenece la piel

Siempre se ha tenido a la leche como la bebida más saludable de todas las que el ser humano bebía, incluso en muchas casa se impuso por delante del agua y en las comidas se come con leche. Pero, a pesar de la tradición, la leche es una bebida saludable, mas no tanto como creemos o como nos han hecho creer. A su alrededor hay infinidad de falsos mitos que creemos desde antaño. Algunos de los más conocidos son que ayuda a crecer a los niños, también se ha hecho creer que la leche de fórmula es tan buena como la materna y que puede, incluso, llegar a rejuvenecer nuestra piel. Todos ellos falsos. 

Desde hace mucho tiempo se ha pensado que la leche resultaba beneficiosa para la epidermis, ya que la piel de los bebés, que ingieren grandes cantidades de leche, en exclusiva, es suave y tersa. Pero la realidad es otra. La leche contiene muchos nutrientes favorecedores para el ser humano, pero no contiene ningún elemento específico para la piel. Por mucho que la consumamos diariamente nuestra piel no se va a ver más rejuvenecida. Será buena para otros muchos puntos de nuestro cuerpo, pero no para la piel. Aunque tengamos muy en cuenta que esto no es verdad, la propia publicidad vuelve a intentar recordarnos la gran leyenda, haciendo de ella una realidad. Muchas de las cremas hidratantes que usamos a diario incluyen el nombre de "leche corporal" o indican que contienen leche en su fórmula, lo cual nos hace creer de nuevo en el rejuvenecimiento, pero no es así, no nos dejemos engañar.