Dieta para diabéticos: disfruta de la comida sin renunciar a tu salud

Teresa Guerra

 Dieta para diabéticos

La alimentación no es sólo una necesidad vital, también puede ser un placer. Las opciones de elaborar un menú sano y apetitoso se reducen sin embargo para quienes sufren problemas como alergias, intolerancias o diabetes. Si este último es tu caso debes saber que no tiene por qué renunciar a una dieta completa, sólo saber cómo sustituir algunos ingredientes.

La diabetes es una enfermedad metabólica que se produce por un incorrecto funcionamiento de la hormona encargada de la producción de insulina, provocando hiperglucemia, un alto nivel de azúcar en sangre. Sus síntomas más comunes son un aumento de la necesidad de orinar, de beber y de comer, pero si estás embarazada también debes vigilar la aparición de la diabetes gestacional, que desaparece al dar a luz pero implica unos mayores cuidados.

Los alimentos recomendados en una dieta para diabéticos

En una dieta adecuada para personas diabéticas debemos diferenciar tres grupos de alimentos: Aquellos que están prohibidos por su alto contenido en glúcidos, los no recomendados, que se pueden tomar ocasionalmente y siempre bajo control del resto de la dieta, y aquellos que tienen un efecto beneficiosos sobre el organismo y por tanto deben consumirse regularmente.

En el primer grupo, los alimentos prohibidos para diabéticos, encontramos todos aquellos que contengan azúcar refinado, nata, chocolate, bollería industrial…y también bebidas como los refrescos azucarados con gas o el alcohol. En el segundo grupo, alimentos poco recomendados, entrarían todos los que contienen carbohidratos: pasta, cereales, arroz, carnes rojas, embutidos y frutas.

Para equilibrar las necesidades nutricionales de tu dieta se deben consumir más verduras y hortalizas, carnes blancas, pescado y marisco, y lácteos desnatados. Además conviene hidratarse en abundancia con agua y zumos (con moderación porque contienen azúcar), consumir mucha fibra y hacer unas 5 o 6 comidas diarias para que la digestión sea más ligera, además de evitar que la sensación de hambre nos provoque abusar de la comida.