Los mitos de las dietas detox

Marta Valle

Los mitos de las dietas detox

Con la eterna promesa de liberar al organismo tanto de toxinas como de aquellos kilos que nos sobran, las dietas detox siguen ganando seguidoras a diario gracias a una supuesta fórmula ideal para hacer frente a todos los excesos alimentarios a los que nos exponemos a diario.

Los nutricionistas promotores de este tipo de regímenes aseguran que ocasionalmente, y durante un periodo temporal muy concreto, resulta necesario exponer al cuerpo a esta suerte de purgas basadas fundamentalmente en los zumos de frutas y verduras. Pese a la popularidad que detentan, las dietas detox han encontrado numerosos detractores en el seno de la comunidad científica.

Promesas que nunca cumplirá una dieta detox

Recientemente, un grupo de científicos pertenecientes a la Voice of Young Science, realizaron una investigación que revisió algunos de lo regímenes depurativos más populares en la actualidad. Tras la elaboración del estudio, la conclusión de este equipo científico fue que ninguna de estas rutinas alimentarias era capaz de demostrar su valía como desintoxicante y, por tanto, de cumplir lo que prometía.

Cuestión que posteriormente ha sido refrendada por asociaciones de consumidores y otros equipos científicos, poniendo énfasis en el hecho de que una o dos semanas de regímenes detox no pueden compensar los daños orgánicos derivados de una mala alimentación o de un estilo de vida poco saludable.

Lo cierto es que a corto plazo, la consecuencia directa de llevar a cabo una dieta detox redunda en un descenso acusado de los niveles de glucosa en la sangre, por lo que los azúcares aportados por la ingesta de los zumos de frutas provoca una salida de insulina desde el páncreas, retirando todo ese azúcar del flujo sanguíneo y quedándonos expuestas ante una inminente pérdida de reservas de energía.

Una vez escasea el glucógeno, el organismo comienza a consumir energía de la grasa y de las proteínas, generando una pérdida progresiva de masa muscular, por otra parte poco conveniente.

Lo que hay que tener en cuenta, al fin y al cabo, es que una dieta detox nunca va a sustituir las bondades de llevar a cabo rutinas alimentarias sanas y equilibradas. Los regímenes basados en zumos de frutas y verduras, siempre y cuando estén respaldados por la ingesta de los principales macronutrientes, no son malos de por sí, pero nunca van a cumplir los milagros que prometen ya que, por desgracia para algunas, no poseen propiedades de origen mágico.