Cómo organizar una Primera Comunión barata

Ahorra dinero con nuestras ideas de comunión low cost

Enara Rey Parra

Primera Comunión barata

La primera comunión de nuestros hijos conlleva un sinfín de gastos (especialmente en el caso de las niñas): el restaurante, su vestido o traje, sus zapatos, la peluquería, el regalo, los recordatorios, nuestro vestido… Si queremos ahorrar dinero y organizar una comunión low cost, deberemos tener en cuenta los siguientes consejos.

Lo primero que debemos pensar es si podemos aprovechar otro traje o vestido de comunión. Si tenemos personas cercanas con hijos que hayan celebrado ya la comunión, podemos comenzar con las pruebas pertinentes.

Muy probablemente, nuestros hijos protesten y quieran estrenar sus propios trajes, pero es algo que deben entender tras una conversación familiar. Si logramos encontrar un vestido o traje que les valga, podemos intentar darle un toque diferenciador, con un lazo de color en el caso de las niñas, por ejemplo.

Si no hemos tenido suerte, podemos buscar tiendas de alquiler. En este caso, los niños incluso pueden elegir modelo y el coste será mucho más barato: unos 65 euros aproximadamente.

Primera Comunión barata

Otro consejo: los zapatos de los niños les serán muy útiles después de su gran día, sin embargo, en el caso de las niñas las parisinas blancas no son muy prácticas. Para aprovecharlas, tíñelas de un color que vayas a combinar mejor con la ropa del día a día.

En el apartado de la peluquería, la alternativa low cost es sencilla: peinarnos en casa. Si no se nos da mal, podemos buscar algún vídeo tutorial online de peinados de comunión y ensayar un par de días antes de la comunión. Una trenza espiga o unas ondas con la plancha encantarán a nuestra niña. En nuestro caso, parecido. Podemos peinarnos nosotras mismas o pedir ayuda a alguna amiga o familiar.

El banquete de la Primera Comunión

El mayor gasto de la comunión corresponde a la comida. En este sentido, tenemos varias alternativas para ahorrar costes. Lógicamente, lo primero que debemos pensar es el número de personas invitadas –no a la iglesia, sino a la comida posterior- ya que será este factor el que condicione el lugar donde comeremos.

Tratándose de una comunión low cost, debemos evitar la opción de un restaurante para un gran número de personas. Una opción es celebrar el banquete únicamente con los miembros más cercanos al niño o la niña, pero si no queremos renunciar a compartir ese momento con otras personas, podemos organizar una comida informal a base de picoteo en nuestra casa o en algún otro local que tengamos disponible o incluso alquilemos a precio económico.

Por últimos, piensa que puedes prescindir de los recordatorios y que en el apartado de fotografía, bastará con recopilar algunas de las imágenes del día y componer tú misma un álbum digital que podrás imprimir por poco dinero. Todo es cuestión de organización.