10 lecciones de tu perro que te harán ser más feliz

Hay tanto que podemos aprender de nuestras mascotas...

María Fernández

Ellos son los amigos más leales, dan amor sin esperar nada a cambio, siempre tienen una sonrisa para regalarte… Las mascotas son un espejo en el que nos tendríamos que mirar de una manera más frecuente. Aunque puedan parecer unos seres muy básicos, podemos (y debemos) fijarnos en ellos para ser mejores personas y, sobre todo ¡para ganar en felicidad! No te pierdas las 10 lecciones de tu perro que te harán ser más feliz. ¡Seamos un poco más perros!

Qué podemos aprender de los perros

1 Las pequeñas cosas les hacen muy felices

Los perros no necesitan ni grandes casetas ni el juguete más novedoso del mercado para ser felices. De hecho, las pequeñas cosas como su vieja pelota o su cama raída les ponen mucho más contentos que cualquier lujo que les puedas proporcionar. ¿No crees que deberíamos tomar nota?

2 Lo único que les preocupa es disfrutar

Los informes de mañana, cómo me peinaré en Navidad, qué excusa le voy a poner para no ir a su casa a comer… Tenemos tantas preocupaciones en el día a día que nos olvidamos de lo más importante: ¡disfrutar! Los perros tienen muy claro que lo único que deben hacer es enfrentarse al día con todo el entusiasmo del mundo. Quizá la clave es dejar de intentar tenerlo todo bajo control.

3 Los perros viven en el hoy

¡Carpe Diem! Los perros no piensan en el ayer y, ni mucho menos, en el mañana… ¡y son muy felices! Quizá deberíamos hacer como las mascotas y dejar de preocuparnos tanto de las consecuencias de nuestros actos. Hoy, tienes una aventura delante de tus ojos ¿Por qué no vivirla al máximo?

4 No dejan para mañana, lo que pueden hacer hoy

Dado que no hay un mañana para los perros, no procrastinan. Si les apetece algo, se ponen a hacerlo ahora: si quieren un agujero en la tierra para esconder su tesoro, se ponen patas a la obra en el momento; si les apetece echarse una siesta, lo hacen ya mismo… Los perros no dejan para mañana lo que pueden hacer hoy o ahora mismo. Y a los humanos, procrastinar nos hace entrar en un bucle peligroso de angustia e inseguridad.

5 Los perros no juzgan

¿Alguna vez tu perro te ha mirado mal por beber directamente de la botella de leche sin utilizar un vaso? ¿O acaso ha hecho algún aspaviento cuando te ha visto con ese pijama tan viejo que te resistes a tirar porque es muy cómodo? ¡No! Tu perro nunca te va a juzgar por tu forma de ser ni de actuar, sino que te querrá tal y como eres. Esta es una manera muy sencilla para quitarse las preocupaciones de encima, ¿verdad?

6 Ser espontáneo

Los perros no se paran demasiado a pensar antes de actuar y no les va tan mal, ¿verdad? Sí, a veces se ensucian, se caen, se chocan… pero siempre salen adelante. Los perros son muy auténticos, algo de lo que deberíamos tomar nota para ser un poco más felices.

7 La importancia del contacto físico

Hay perros que son muy fríos y evitan toda clase de contacto humano, sin embargo, en general, estas mascotas siempre están buscando un abrazo o una caricia. Son conscientes de que el contacto físico es terapéutico y casi milagroso. Cuando notan que los humanos estamos triste, enfadados o dolidos, no tardan en saltar a nuestras piernas o tumbarse sobre nuestros pies como diciéndonos que todo está bien y que están a nuestro lado para lo que necesitemos. Además, los perros utilizan los lametazos para mostrar todo su amor y conectar con la persona o perro que tienen delante.

8 El amor hay que demostrarlo como los perros

Todo sería un poquito más fácil si no pusiéramos tantos impedimentos a demostrar el amor por las personas que quieres. Si un perro te quiere, te lo va a demostrar todos los días del año y esta es la clave para ser feliz.

Lecciones de tu perro para ser más feliz

9 Los sentimientos de los perros son siempre honestos

Si no le gustas a un perro, te lo hará saber a base de ladridos o gruñidos, pero si le transmites confianza, se entusiasmará al verte. Los sentimientos de los perros son siempre honestos, algo de lo que podríamos aprender para ser más felices.

Si un perro está triste, no tratará de ocultar el sentimiento. No podrá evitar bajar la cola o poner una mueca de tristeza, pero tan pronto como pueda se le olvidará y tratará de buscar algo que le haga feliz. Por ejemplo, si no le dejas salir al jardín porque está lloviendo, se pondrá triste, pero pronto se olvidará y empezará a jugar con su muñeco chillón de plástico.

10 Mantenernos en forma

Para ser feliz, es necesario mantenerse activo. Y los perros, incluso cuando son muy mayores, intenta llevar una vida más o menos movida. Pasear por el parque, correr de un rincón al otro, dormir todas las horas necesarias… ¡Y son muy felices!

¿Qué lecciones de vida te han enseñado tus perros?