Haz que tu bikini dure más de un verano

Trucos para que tu ropa de baño se mantenga como nueva

Lidia Nieto

Haz que tu ropa de bañe dure más  veranos

¿Cuántas veces te ha pasado que después de dos chapuzones en la piscina tu bañador o bikini pierde color, le salen pelotillas o se estira? Es un rollo, lo sabemos, y por eso te vamos a dar unas pautas para que el próximo traje de baño que te compres en las rebajas te dure no uno, ni nos sino hasta tres y cuatro veranos. Luego, si tú quieres cambiar porque no se lleva ya ese estilo o porque te canses de él, eso ya es cosa tuya, pero que por nosotras no sea. La ropa de baño necesita incluso más cuidado que otro tipo de prendas, entre otras cosas, por el tejido con el que están hechas, por el uso que le damos y por las circunstancias a la que se someten (cantidad de cloro de las piscinas y cantidad de sal del agua del mar). Por esto, antes de empezar con nuestra lista de consejos, te preguntamos, ¿dónde lavas tu bañador? ¿qué haces para secar tu bikini? o una vez que acaba la temporada de playa y piscina, ¿dónde y cómo los guardas? En tus respuestas está la clave para que tu bikini dure más de un verano. 

Consejos para que tu bikini te dure más de un verano

+ Lavar a mano. Para eliminar el cloro de la piscina o la sal del mar, en cuanto llegues a casa, mete tu bañador o bikini debajo del grifo del agua para quitarle los restos que pudiera tener. Después, lávalo con agua fría o templada con un poco de jabón líquido. 

+ Se acabó escurrir. Muchas veces, sin saberlo, retorcemos el bañador hasta que no sale ni una gota de agua, pero... ¡error! Lo que tienes que hacer es dejarlo secar al aire, si lo que quieres, claro, es evitar que pierda la forma o que se estire demasiado. 

+ Ropa de baño delicada. Como nos gusta marcar tendencia, muchas veces caemos en la tentación de comprarnos un bikini con lentejuelas o con perlitas. Mucho cuidado al lavar este tipo de prendas. Aplica con máximo cuidado los anteriores consejos para que mantenga su esencia del principio intacta. 

+ Adiós a las pinzas. Ya te hemos dicho que lo mejor para que tu traje de baño se conserve es que se seque al aire, y aquí excluímos también a las secadoras, tan útiles en otros momentos. Además, cuando los coloques en el tendedero, evita usar pinzas de la ropa y colócalo en una zona en la que no le dé el sol para que este no se coma el color. 

+ Crema solar. Los protectores solares, esos aliados para cuidar nuestra piel en verano, son los grandes enemigos de bikinis y bañadores. ¿Solución? Ponte la crema antes de bajar a la playa o piscina y evita que entren en contacto siempre que se pueda. 

+ No sin tu toalla. Los bordes de la piscina son el lugar ideal para refrescarnos sin tener que mojarnos el cuerpo, pero ojo con apoyarnos sin poner una toalla allí. Deberías hacerlo si queres evitar que el bikini se roce con la superficie rugosa del suelo y se deteriore. 

+ Se acaba el verano, ¿y ahora? Ahora es el momento de guardar eses bikini o bañador en una bolsita de tela sin apelmazar y siguiendo las primeras indicaciones.