Cómo evitar la irritabilidad y el mal humor propios de la menopausia

Teresa Guerra

 Irritabilidad en la menopausia

Los cambios de humor son comunes durante la menopausia y el climaterio. Entre los distintos signos que puede notar la mujer en este proceso, la irritabilidad es uno de los más comunes y que podemos aprender a controlar para evitar que afecte a nuestra relaciones personales o laborales.

La menopausia produce cambios en el cuerpo de la mujer, pero también afecta a su salud emocional y psicológica, debido al efecto de ciertas hormonas sexuales, como el estrógeno, cuyos niveles varían bruscamente durante este periodo haciendo que la mujer se sienta irritable e insegura.

Cómo estar menos irritable en la menopausia

Una mala palabra o un gesto pueden tener un efecto indeseado, provocando nuestro mal humor. Cualquier cambio en la rutina o en el orden de la vida puede parecer insoportable e intolerable, volviéndonos mucho más estrictos con quienes nos rodean por pequeños errores a los que habitualmente no daríamos importancia.

Los trastornos de sueño, sofocos y problemas óseos y cardiovasculares son problemas físicos de la menopausia que también pueden afectar a nuestro estado mental. Una mujer con estas dificultades se puede encontrar malhumorada por las molestias, aumentando su incomodidad.

Por supuesto, también los efectos psicológicos de la menopausia pueden hacer que aparezca la irritabilidad y el mal humor. La ansiedad, el estrés o la depresión son factores negativos en cualquier circunstancia, pero durante la menopausia pueden suponer un mayor desgaste emocional para la mujer.

Para combatir la irritabilidad en la menopausia, el primer consejo es acudir al ginecólogo, para que prescriba, si es necesario, una terapia hormonal que ayude a equilibrar los niveles de estrógeno. Visitar a un psicólogo o terapeuta también puede ayudarnos a tratar con los problemas diarios y relativizar su importancia. 

En cuanto a los remedios caseros y naturales, podemos recurrir a sencillos trucos de relajación que nos ayuden a controlar los momentos más tensos y evitar trasladar nuestra irritabilidad a familiares, amigos o compañeros. También los remedios homeopáticos, las infusiones o alimentos como la soja pueden ayudar a sentirnos más calmadas y tranquilas para afrontar estas situaciones.