Tu contraseña y tu intimidad en pareja, ¡que nadie te espíe!

María José Roldán Prieto

En la actualidad ponemos contraseñas a todo: a las tarjetas del banco para que no nos roben dinero, a las plataformas web a las que accedemos para que no nos roben la identidad, al Facebook o cualquier cuenta social para poder tener nuestra privacidad, al teléfono móvil para evitar que nadie nos cotillee o vean cosas que simplemente nadie que no queramos debería ver... y así un montón de ejemplos más.

Las contraseñas son hoy en día muy importantes ya que sin ellas quedaríamos desprotegidos en muchos aspectos. Pero, ¿qué ocurre cuando se trata de las contraseñas y los celos en pareja? Primero hay que decir que las contraseñas son tuyas y de nadie más y si quieres las compartes con tu chico y si no quieres, pues no y no debería pasar nada.

Tu contraseña y tu intimidad en pareja para evitar celos

Si no quieres darle tu contraseña del banco, ¿por qué se la vas a dar? El dinero de tu cartilla es tuyo y te lo has ganado con el sudor de tu frente, por lo que sólo deberías administrarlo tú. La contraseña del Facebook, ¿realmente crees que es buena idea dársela a tu chico? El Facebook u otra red social es como un diario en comunidad que lo manejas cómo tu quieres. Si tu chico quiere ver cosas que entre a tu perfil, pero no a tu cuenta.

Pero realmente, parece que no dar las contraseñas a las parejas es como un acto de desconfianza, pero... ¿no será un acto de desconfianza pedir las contraseñas por culpa de los celos? La realidad es que tus contraseñas son tuyas y de nadie más, por lo que si quieres dárselas a tu pareja (o parte de ellas), tendría que ser como un gesto de amor y confianza. Pero claro, que le des las contraseñas no significa que tu pareja pueda entrar a cotillearte, ¡todo lo contrario! Para que realmente muestre su amor, si sabe tus contraseñas lo último que tendrá que hacer es entrar en alguna de tus cuentas.

Pero si tu chico tiene celos porque no le das las contraseñas, es porque no hay confianza, por lo que más que darle permiso para husmear en tus cosas virtuales, quizá lo mejor que tengáis que hacer es arreglar ese problemilla de celos, ¿no crees? ¡Los celos no traen nunca nada bueno y muestran la inseguridad personal!