Cómo conservar el jamón serrano (tanto si lo has empezado como si no)

Trucos para disfrutar de un jamón serrano delicioso pase el tiempo que pase

L.D

Cómo conservar el jamón serrano

El jamón serrano es un producto exquisito y delicioso procedente de España el cual no puede faltar en nuestra mesa. Lo hay de mil tipos y, por supuesto, de un rango de precios bastante amplio para todo tipo de bolsillos. 

Si eres tan fan del jamón serrano como nosotras, seguro que te interesará aprender a conservarlo para disfrutar de su pleno sabor durante todo el tiempo que te dure en el jamonero de tu casa (que intuimos que no será mucho) :P 

¡Has llegado al lugar indicado! En Diario Femenino te damos las claves para conservar el jamón serrano (tanto si ya lo has empezado como si todavía está esperando a que le pegues el primer corte). Aplicando estos trucos podrás tener siempre la seguridad de que, cuando vayas a consumirlo, siga con el mismo sabor y frescura del primer día.

¡Ñam, ñam! ¿Preparada? ¡Apunta, apunta!

La mejor manera de conservar el jamón serrano (si aún no lo has empezado)

Conservar un jamón serrano no empezado

Es posible que tu jamón se encuentre en un envase al vacío que no hayas abierto aún o que tengas una paletilla y todavía no hayas empezado a cortarla. Si es así, debes saber que el jamón puede aguantar dos meses o incluso algo más de tiempo totalmente intacto y sin perder sus propiedades.

Si tu caso es el de la paletilla, lo mejor es dejarla en el envoltorio original (si este es un paño que deja respirar al jamón) y, en ambos casos, conservarlo en un lugar fresco y seco (como una despensa), no expuesto al sol y tampoco al frío de una nevera.

Si la paletilla viene envasada en plástico, deberás quitarle el envoltorio y dejar que la pieza respire al aire libre. De esta forma, evitarás que sufra alteraciones en sus propiedades. También debes tener en cuenta que el jamón es muy susceptible a los cambios de temperatura por lo que, si lo tienes en la cocina, que sea alejado de toda posible fuente de calor.

Trucos para conservar el jamón serrano (si ya lo has empezado)

Conservar un jamón serrano ya empezado

Si, por el contrario, ya has empezado tu paletilla también tenemos algunas recomendaciones para que puedas conservarla adecuadamente. Por un lado, mantenla en un jamonero a temperatura ambiente, sin que le dé el sol y coloca varios paños de algodón por encima cuando vayas a dejar de comer (pueden ser los paños originales que traía el propio jamón). Aunque los jamones no tienen fecha de caducidad, es cierto que se van secando y salando con el tiempo.

Por ello, una buenísima forma de conservarlo como el primer día es, sin ninguna duda, guardar el tocino que quitamos en las primeras partes. Si al empezar el jamón guardas esas primeras capas de grasa y después de cortarlo cada vez, las vuelves a poner encima “a modo de tapa” para terminar envolviéndolo con los paños que te hemos mencionado, el jamón no quedará al aire y se conservará durante mucho más tiempo en su estado original. Igualmente, no debes cortar en exceso el tocino pues es una forma de conservar el jamón, actúa como protector de su carne.

Si vas a hacer uso del jamón en menos de dos días, es decir, vas a volver a cortar otro poco en unas horas o al día siguiente, también puedes optar por cubrirlo (en lugar de con los paños de algodón) con una capa de papel film transparente. No se recomienda este truco si no cortas y consumes el jamón a menudo ya que, al dejarlo varios días, puede originar moho muy fácilmente.

Otra de las cosas que debes tener muy en cuenta es que los jamoneros especializados recomiendan comerse un jamón en menos de un mes. De 16 a 25 días concretamente. Si crees que esto no es posible, puedes mandar lonchear una parte para seguir contando con un jamón con todas sus propiedades que (este sí) podrá durarte con facilidad varios meses.

Por otro lado, si no dispones de una paletilla, pero tienes jamón serrano guardado en envases de plástico al vacío que ya has abierto, también puedes seguir los pasos que te hemos recomendado anteriormente. Es decir: elige un lugar a temperatura ambiente para conservar el jamón (si lo metes en la nevera perderá todo su sabor), envuélvelo bien en film para que no se seque al aire y no lo dejes al sol. 

¡Y listo! Ahora ya sabes cómo conservar el jamón serrano para que mantenga todas sus propiedades siempre que lo comas. Solo te queda disfrutarlo mientras continúas leyendo todos nuestros trucos de cocina. ¡No habrá nada que se te resista!