¿Te gusta el jamón? Inclúyelo en tu dieta para adelgazar. ¡Va en serio!

Jamón serrano en la dieta

El jamón serrano es el alimento más característico de la gastronomía española. Aunque tiene sus detractores, la mayoría de la gente cae rendida ante el sabor de lo que muchos consideran un manjar, y cada vez son más los países que incluyen al jamón serrano como uno de los productos básicos a importar desde nuestro país. Pero aunque el jamón es uno de esos alimentos que gusta a casi todo el mundo, son muchas las mujeres que se privan de este placer por considerarlo uno de los principales enemigos de su dieta.

El jamón serrano y la grasa

Bien sea porque el animal del que proviene el jamón, esto es, el cerdo, está estrechamente relacionado con el exceso de grasa y los kilos de más, bien porque esa parte blanquecina nos parece un pecado grasiento, el jamón serrano se ha convertido en un alimento prohibido para cualquiera que esté intentando adelgazar. De hecho, casi ninguna de las dietas de adelgazamiento que conocemos permite comer jamón.

Sin embargo, que el jamón engorda es uno de tantos mitos que circulan sobre ciertos alimentos. Claro que el jamón engorda, cualquier cosa que comamos engorda, pero el jamón no tiene tanta cantidad de grasa como pensamos. Un dato a tener en cuenta es que 100 gramos de jamón serrano contienen 160 calorías. Pero no es sólo que el jamón no engorde tanto como mucha gente cree, sino que, dado su elevado aporte nutricional, se convierte en un aliado de las dietas de adelgazamiento, que muchas veces no consiguen aportarnos toda la cantidad de vitaminas y minerales que necesitamos.

Esto cambia bastante la imagen que teníamos del jamón como un alimento prohibido en las dietas y además podemos afirmar que el jamón es indispensable en cualquier dieta equilibrada, especialmente si queremos conseguir todos los beneficios saludables de la dieta mediterránea.

Beneficios del jamón

Tal vez la única objeción que podemos ponerle al jamón serrano es su aporte de sal, que puede presentar problemas para las personas que sufren de hipertensión. En estos casos, es mejor seguir las recomendaciones del médico. Pero en el resto de los casos, lo único que encontramos en el jamón son beneficios nutricionales.

El jamón proporciona a nuestro organismo proteínas, vitaminas, especialmente del grupo B y minerales como el zinc, calcio, fósforo, magnesio y hierro, por lo que su consumo se recomienda en los casos de anemia. Y todos estos nutrientes permanecen a la sombra cuando lo que más oímos del jamón serrano es alabanzas a su sabor pero rechazo a su aporte calórico.

Defendemos así el consumo de jamón serrano sin miedo a engordar. Si te estás cuidando con la comida para quitar esos kilos de más, yo no tienes que temer al jamón, al contrario, puedes añadirlo a tus ensaladas y así no sentirás que te estás privando de algo, que al fin y al cabo es lo que hace fracasar muchas dietas.

Laura Sánchez  •  lunes, 9 de septiembre de 2013

DF Temas

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