Cómo conservar los ajos (cabezas y dientes) para que duren más

No dejes que tus ajos se pongan malos, presérvalos más tiempo

L.D

Por todos es sabido –aunque a algunos les siente mejor que a otros- que el ajo es un alimento que aporta un sentido y distinción a los platos. En rodajas, picado, entero… Si sabes cómo echarlo y cocinarlo, el resultado de tu receta será increíble gracias a su sabor. Además, ¡estaremos aportando numerosos beneficios a nuestro organismo! 

El ajo ayuda con la retención de líquidos y puede echarnos una mano en algunos trastornos metabólicos, afecciones cardiovasculares, así como controlar la hipertensión y evitar la formación de trombos. Sin embargo, para que no pierda todas estas propiedades con las que cuenta, debes tener muy presente las mejores condiciones para conservarlo.

Aunque uses bastante este producto, a veces, no resulta tan fácil preservarlo durante mucho tiempo. Pues la cantidad que nos puede venir en un paquete, el uso y el tiempo de duración de estos, no van a la par. Pero tranquila, si aplicas algunos consejos para alargar su tiempo de conservación ¡seguro que lo notas bastante! Echa un vistazo a estos prácticos tips para conservar los ajos el máximo tiempo posible.

Trucos para conservar los ajos y que no se pongan malos

Cómo conservar las cabezas

Las cabezas de ajo necesitan respirar por lo que no es buena idea tenerlas tapadas: ¡olvídate de meterlas en un tupper o de envolverlas con papel de plata! Lo mejor será que encuentres un lugar fresco y seco en tu casa donde el ajo no se encuentre expuesto directamente a la luz. Tampoco es recomendable meter las cabezas en la nevera, ya que lo único que conseguiremos con ello es crear un exceso de frío que las hará brotar. 

¿La solución? Seguro que en tu cocina o en la terraza tienes el típico carrito de frutas y verduras. Una buena idea es meter las cabezas de ajo en ese mismo carrito. Eso sí, debes tratar que el ajo esté separado del resto de alimentos. Para ello, puedes utilizar un recipiente o la parte de abajo de un tupper (recuerda que siempre SIN cerrar). 

También es importante que tengas en cuenta que las cabezas duran bastante más que los dientes de ajos sueltos. Estando cerradas pueden llegar a durar 2 o hasta 3 meses. Sin embargo, una vez que las abramos, la duración se reducirá muchísimo, llegando apenas a los 10 días.

Cómo conservar los dientes de ajo

Como te acabamos de contar, los dientes de ajo duran muchísimo menos por lo que, en lo que los gastamos, es importante que tengamos presente cómo conservarlos. Toma nota de estos trucos: 

+ En aceite: Una de las mejores soluciones para conservar los dientes de ajo durante más tiempo tiene el aceite de oliva como protagonista. Lo que debemos hacer es pelarlos, meterlos en un recipiente y cubrirlos de aceite hasta arriba. Así, cuando queramos usarlos solo deberemos sacarlos y no tendremos que utilizar mucho más aceite para sofreírlo porque irán impregnados de este. 

+ Congelados: como cualquier fruta o verdura que queramos conservar durante más tiempo (o como las bolsas congeladas que podemos encontrar en cualquier supermercado), una forma de conservar el ajo es meterlo en el congelador. Pero ¡ojo! Debemos dejarlo listo para usar. Así que corta picado el ajo (o en rodajas), mételo en una bolsa de plástico y congélalo.

Consejo extra: Una bolsa es la mejor opción para congelar los ajos (mejor que un tupper o un recipiente rígido). Al ser moldeable, te permitirá guardarla mejor y adaptarla a cualquier rinconcito del congelador y, además, si solo quieres utilizar una pequeña cantidad de ajos, bastará con que des un golpe seco a esa bolsa y saques los que desees. Otra alternativa es guardar directamente los dientes en bolsas individuales e irlos descongelando según los vayas necesitando. 

+ Sal de ajo: aunque no nos permitirá conservar el ajo como tal, sí nos dejará disfrutar de su sabor para incorporarlo a la cocina de una forma diferente. Para conseguir la sal de ajo, primero deberemos pelarlos y picarlos hasta conseguir polvo de ajo. Después, tendremos que mezclarlos en un recipiente de cristal, añadiendo una parte de ajo con dos de sal marina. ¡Y solo te quedará añadirlo a tus comidas!

¿Y tú? ¿Cómo conservas los ajos? ¡Cuéntanos tus trucos en los comentarios!