Cómo conservar cebollas fuera y dentro de la nevera (o en el congelador)

Trucos para que duren hasta 6 semanas sin estropearse

L.D

Trucos para conservar cebollas dentro de la nevera o congelador o fuera de ellos

Entre los alimentos básicos que necesitas tener en la cocina se encuentran, sin lugar a dudas, las cebollas. Este producto puede servir de gran ayuda para elaborar un montón de platos, y además cuenta con numerosos beneficios para nuestro cuerpo. Es diurética, digestiva, antioxidante y previene la formación de trombos y el colesterol. 

Aunque sean las culpables de hacernos llorar (existen trucos para evitarlo), es muy recomendable incluir las cebollas en la dieta. Pero, ¿sabes cómo guardarlas en la cocina de la manera adecuada? Te contamos cómo conservar las cebollas dentro y fuera de la nevera o incluso en el congelador para que duren mucho más tiempo. Eso sí, debes prestar mucha atención a las condiciones para que te duren, al menos, 6 semanas. ¡Echa un vistazo a estos consejos!  

Trucos para guardar cebollas fuera de la nevera

Una actividad muy socorrida y utilizada por la mayoría de las personas es guardar las cebollas fuera de la nevera. Suelen conservarse en un cajón específico, en un armario o un carrito especial donde, a su vez, suelen incluirse los ajos y las patatas. Sin embargo, es muy importante que esta hortaliza no esté del todo pegada a las patatas. ¿La razón? Estas últimas sueltan una humedad que pueden absorber con facilidad las cebollas y provocar, por tanto, que se estropeen antes. 

Lo único que debes tener en cuenta es buscar un lugar algo alejado de la luz para que el sol no les dé directamente. También es crucial que, si vienen en un plástico o en una bolsa, sacarlas inmediatamente para su correcta conservación. 

El lugar ideal para conservar las cebollas fuera de la nevera es en un espacio fresco y seco. Y si además has adquirido las cebollas en una bolsa tipo red, ¡mucho mejor! Es el recipiente ideal para ellas. No debes olvidar que deben estar a una temperatura media de entre 5 y 12 grados

¿Cómo deberías guardar las cebollas? ¡Trucos para hacerlo correctamente!

Consejos para conservar cebollas dentro de la nevera

Otra posibilidad para conservar las cebollas es hacerlo en el interior de la nevera. De hecho, suele ser la mejor opción cuando dejas una cebolla a la mitad y solo utilizas una parte para cocinar. A la hora de conservarlas, puede haber varias opciones

+ Papel transparente 

Si has utilizado media cebolla y quieres conservar la otra, envuélvela en papel transparente y/o papel absorbente y la tendrás lista para utilizar en cualquier otro momento. No la metas tal y como está en el frigorífico pues te olerá todo el interior a cebolla y, además, se secará mucho antes.

+ En un cajón específico 

Si vas a guardar las cebollas enteras puedes utilizar el cajón específico para ellas, y solo necesitarás cubrir la base de este cajón con papel de plata o absorbente para neutralizar la humedad que pueda haber. La forma de proceder será la misma que si estuvieran fuera de la nevera: intenta que no se amontonen con otras verduras u hortalizas para que no absorban la humedad unas de otras. 

Cómo guardar las cebollas en el congelador

Seguramente ya habrás oído y visto más de una vez que las cebollas se pueden congelar. Es un buen truco si lo que deseas es conservar una parte de ellas durante mucho más tiempo. Lo único que debes hacer es lavarla bien y cortarla en juliana o picada. Cuando la tengas, existen varias opciones: 

+ Paquetes individuales 

Se trata de conservarla en pequeños paquetes individuales para que, a la hora de descongelar, sepas la cantidad individual que hay en cada uno de ellos. Puedes sacar la cantidad necesaria para ese plato que vas a hacer sin necesidad de descongelar toda la cebolla

+ En un recipiente  

Otra de las mejores opciones para conservar la cebolla dentro de un congelador es hacerlo en un recipiente grande. Lo malo es que, en este caso, tendrás que descongelar toda la cebolla a la vez y no por raciones como en el anterior. 

+ En una bolsa grande

Por último, también puedes utilizar una bolsa grande de congelación en la que meterás todos los trozos de cebolla previamente picados. Puedes sacar los puñados que necesites separándolos con golpes secos a la bolsa