Cómo conservar la miel: consejos para que te dure "toda la vida"

Los mejores trucos para que NUNCA pierda sus propiedades

L.D

¿De verdad existen alimentos que duran para siempre? ¿Es posible que haya algo que nos llevamos a la boca que no caduque? Párate a pensar un momento en la respuesta a estas preguntas. Es posible que si has leído el título de este artículo ya sepas más o menos por dónde va encaminada la contestación... Y sí, tenemos que decirte que has acertado de lleno: la miel NO caduca.

Como posiblemente ya sepas, la miel es producida de manera natural por las abejas, gracias al néctar de las flores y a sus propias secreciones. Tras concentrarla en panales, es extraída y separada de la cera que contienen estos, acabando el proceso con una miel limpia, natural y con una completa composición de carbohidratos, enzimas, antioxidantes, aminoácidos, vitaminas y minerales.

Ante ti tienes un alimento con multitud de propiedades diferentes que puedes conservar durante años sin que se eche a perder. Increíble, ¿verdad? Existen multitud de consejos que puedes poner en práctica para conservar la miel y que te dure toda la vida en casa sin cristalizarse y en perfectas condiciones para consumirla. En Diario Femenino queremos desvelarte algunos de esos trucos. Coge bolígrafo y papel y toma nota: 

La mejor forma de almacenar la miel y conservar SIEMPRE sus propiedades

+ La miel que mejor conserva todas sus propiedades es la natural, aquella que no contiene aditivos ni conservantes. Es posible que si la compras en el supermercado en un bote de plástico tenga añadidos colorantes y azúcares así que nuestra recomendación es: hazte con una natural

+ Elige un recipiente de vidrio o barro para conservarla. Si la has adquirido de manera natural, lo más probable es que ya venga en un recipiente así. Pero si, por el contrario, tienes la miel guardada en un bote de plástico, no conseguirás conservarla en buenas condiciones ya que el plástico se modifica con el tiempo e incluso puede llegar a soltar alguno de sus componentes. Además, este tipo de envases no resiste ni aísla de los cambios de temperatura. Cambios que afectan enormemente a la calidad de la miel.

+ Es importante que cierres bien el recipiente donde metas la miel. De esta forma, evitarás que el oxígeno entre en contacto con la miel haciendo que pierda su sabor.

+ Busca un sitio a temperatura ambiente. No la pongas cerca de fuentes de calor pero tampoco en la nevera. La temperatura ambiente de la cocina o de una despensa será perfecta para conservarla. Para que te hagas una idea la temperatura puede oscilar entre los 10 y 20 grados centígrados.

+ Si quieres ahorrarte sitio en la despensa o buscas conservar la miel muchísimo tiempo también puedes optar por congelarla. Para ello, tendrás que tener en cuenta que al congelarse aumenta un poco su volumen. Cuando quieras descongelarla solo déjala a temperatura ambiente o ponla al baño maría. 

¿Qué beneficios nos aporta la miel?

Podríamos decir que la miel es prácticamente un alimento multiusos. No solo cuenta con muchas propiedades beneficiosas para nuestro organismo y nuestra salud, sino que su uso también resulta increíblemente provechoso para nuestro pelo o nuestra piel. 

En primer lugar, tiene propiedades antiinflamatorias por lo que alivia dolores de garganta y tos, mejora la afonía y aporta dulzor siendo un alimento más sano que el azúcar procesado. Si buscas sustituir el azúcar blanco por otros más naturales la miel es una buena opción ¡hasta para echar en el café!

Por otro lado –y aunque no se aprecie tanto- también nos ayuda por dentro. Refuerza nuestro sistema inmune, combate el insomnio y activa el cerebro gracias a su composición de calcio, fósforo y hierro.

Por otra parte, podemos aplicarla para eliminar marcas de quemaduras y granos, consiguiendo una piel hidratada, brillante y luminosa. El pelo es otro de los beneficiados en esta lista. Al maltratarlo a diario con secadores, planchas, sol… Se va dañando poco a poco y va perdiendo el brillo y la fuerza, se vuelve más quebradizo. Existen multitud de mascarillas caseras para hacer con miel que consiguen devolver el brillo y la hidratación a nuestro pelo.

¿Todavía no tienes un tarro de miel en casa? Esperamos que después de leer todos sus beneficios (y sabiendo cómo conservarla correctamente) te animes a hacerte con uno.