6 remedios caseros elaborados con ajo

Marta Valle

Remedios caseros con ajo

El ajo es una planta de la familia de las cebollas y supone uno de los remedios medicinales más antiguos de la historia de la humanidad. Tradicionalmente se le ha conocido como “el cura todo” aunque, quizá, su propiedad más relevante radique en su capacidad antibacteriana. Característica que, además, tan sólo puede obtenerse cuando el ajo es masticado o machacado, gracias a la unión de dos sustancias como la alina y la alinasa. Te presentamos en lo siguiente algunos de los mejores remedios caseros que pueden prepararse con esta especie.

Remedios caseros preparados con ajo

1 Mejorar la salud cardiovascular: Un uso medicinal muy habitual del ajo consiste en la prevención tanto de enfermedades del corazón como de derrames cerebrales. Si introducimos este alimento en nuestra dieta, seremos capaces de reducir el colesterol, la tensión alta, además de disminuir la posibilidad de formación de coágulos en la sangre.

2 Expulsar los parásitos intestinales: Para preparar este remedio casero, hemos de picar una cabeza de ajo y calentarla -sin llegar al punto de ebullición- mezclada con un cuarto de leche. Una vez reposada la combinación durante un periodo de unas tres o cuatro horas, podremos tomarla en ayunas. Si seguimos el tratamiento durante 10 días, observaremos grandes resultados.

3 Fomentar la pérdida de peso: Un truco casero muy efectivo para propiciar la pérdida de peso resulta en la ingesta, tanto por las mañanas como por las tardes, de un vaso de agua tibia mezclada con el zumo de medio limón y dos dientes de ajo.

4 Frenar la tos: El ajo es uno de los mejores remedios caseros existentes contra la tos. Tan sólo hemos de colocar un diente de ajo en la boca durante unos 15 minutos, dejándolo colocado entre los dientes y en las mejillas para que se produzca la estimulación necesaria para frenar este síntoma tan molesto.

5 Eliminar las varices: Hemos de cortar seis dientes de ajo en láminas finas y mezclarlos con zumo de limón y tres cucharadas de aceite de oliva. Una vez agitada la mezcla resultante, la dejaremos reposar 12 horas y, posteriormente, la aplicaremos mediante un masaje circular en el área afectada por esta anomalía.

6 Combatir los dolores musculares: Para ello, hemos de confeccionar una pasta a base de una cabeza de ajo machacada. A continuación, hemos de untar el ungüento resultante sobre la parte del cuerpo que nos provoca las molestias y taparla con una gasa, de forma que el remedio pueda reposar durante toda la noche.