Remedios caseros para el vértigo

Marta Valle

Remedios caseros para el vértigo

El vértigo es una anomalía que puede describirse como una suerte de impresión ficticia de movimiento, de tipo rotatorio por regla general, de nuestro cuerpo o de los objetos situados a nuestro alrededor. Esta sensación puede ser pasajera, puede durar horas o, incluso, varios días.

Esta alteración del equilibrio del cuerpo puede estar causada por numerosos factores como un traumatismo craneal, la esclerosis múltiple, una presión arterial anormal, una infección en el oído, la manifestación clínica de una isquemia cerebral, una cardiopatía o como consecuencia de un tratamiento médico.

Existen numerosos fármacos orientados al alivio de la sintomatología vertiginosa que, a su vez, pueden verse complementados por una serie de remedios caseros.

Tratar los síntomas del vértigo con remedios caseros

Uno de los principales factores que propician la aparición ocasional de vértigo es la deshidratación. Situación que puede verse potenciada ante la ausencia de líquidos o de alimentos en el estómago. Dado este escenario, es posible que podamos remitir el impacto de esta anomalía mediante la utilización de remedios caseros de fácil acceso como un vaso de agua fría, bebidas ricas en glucosa o zumos de frutas. Las bebidas energéticas orientadas a deportistas también pueden resultar una alternativa eficiente en estos casos.

Existen una serie de hierbas medicinales que funcionan como excelentes remedios caseros para paliar los síntomas derivados de un ataque de vértigo. Es el caso del jengibre, ya que promueve la circulación de la sangre en el cerebro, del pimentón, que disminuye la agregación de plaquetas y aumenta el flujo sanguíneo en el cerebro y del ginkgo biloba, capaz de mejorar la circulación en el interior del oído. El aroma cítrico de las cáscaras de naranja mezclado con otros ingredientes como el perejil y la zanahoria pueden servir para alertar nuestros sentidos y evitar que el vértigo dure más de lo conveniente.

También existen una serie de movimientos y ejercicios que practicados con precisión pueden suponer grandes remedios para los vértigos. Es el caso de la maniobra de Epley y los ejercicios de Brandt-Daroff, basados en determinados movimientos de la cabeza que ayudan a crear equilibrio en el oído.