Remedios caseros para quitar el hipo

Marta Valle

Remedios caseros para el hipo

El hipo es un tipo de anomalía orgánica que se produce cuando el diafragma padece una situación de contracción brusca e incontrolada que le induce a generar un ruido bastante característico y reconocible con el aire que reside en ese momento en los pulmones. Las causas de su desarrollo son muy variadas, aunque factores como beber o comer de forma muy apresurada o inspirar demasiado aire pueden descompensar el ritmo de la respiración y, en definitiva, dar lugar a la generación de hipo. Afortunadamente, existen una serie de remedios caseros para abordar esta inoportuna incidencia.

Quitar el hipo mediante remedios caseros

Uno de los remedios caseros por antonomasia para eliminar el hipo consiste en la utilización de una bolsa de papel. Para hacer efectivo este truco, habremos de poner la bolsa alrededor de la boca y de la nariz -presionándola con los dedos para que el espacio quede convenientemente sellado-. Una vez anclada la bolsa debemos realizar una respiración profunda por cada 15 respiraciones rápidas, repitiendo la fórmula hasta que hayamos acabado con la anomalía.

Tomar agua fría es otro de los remedios caseros más habituales para calmar el hipo. Se recomienda, en concreto, tomar un vaso de agua fría de un solo trago de forma que el impacto resultante sea de tal magnitud que nos ayude a eliminar el malestar. Otra técnica habitual consiste en preparar medio vaso de agua, tumbarnos en un sofá boca abajo -con la cabeza orientada hacia el suelo- y beber uno o dos tragos hasta que el hipo se quite. Ambas operaciones pueden ser repetidas un par de veces más.

También podemos usar un algodón impregnado en alcohol y pasarlo por la nariz. El objetivo de este remedio casero reside en el intento de que el fuerte olor de esta sustancia llegue hasta los pulmones y termine eliminando la sensación de hipo. Otro truco, un poco más agresivo pero igualmente efectivo, consiste en partir un limón por la mitad y luego chupar un trozo durante unos minutos pudiendo, incluso, llegar a comer una parte.