Remedios caseros para la artrosis

Marta Valle

La artrosis es una enfermedad que afecta fundamentalmente a los cartílagos articulares que se encuentran situados entre los huesos. Se produce concretamente una pérdida de este cartílago permitiendo que los huesos rocen y se vayan aplastando mutuamente. Este escenario es propicio para la aparición de inflamaciones, dolores continuos a la par que deformaciones crónicas en las articulaciones. Podemos inferir, por tanto, que se trata de una patología que requiere de un tratamiento médico específico, aunque bien es cierto que es posible recurrir, a modo de complementos, al uso de remedios caseros para aliviar algunos de sus síntomas más importantes.

Aliviar los síntomas de la artrosis con remedios caseros

El reposo resulta fundamental para todas aquellas mujeres que padezcan artrosis, debiendo usarse a modo de remedio casero complementario un elemento tan fundamental como el hielo. La aplicación de frío en la articulación afectada por la enfermedad va a ayudarnos a reducir tanto la inflamación como el dolor acuciante. En un sentido muy similar podemos recurrir al jengibre, planta a la que recientemente una serie de estudios científicos le han atribuido una gran capacidad antiinflamatoria. Para ello podemos ingerirlo a modo de infusión o directamente en una suerte de píldoras naturales que son fáciles de adquirir en cualquier herbolario.

Mantener la flexibilidad en las articulaciones supone otro de los grandes retos para aquellas mujeres que padezcan una patología tan delicada como la artrosis. El ejercicio puede convertirse en una alternativa casera a la medicación estándar, con el objetivo de promover el flujo sanguíneo a la zona afectada, de modo que sea posible el transporte efectivo tanto de oxígeno como de nutrientes esenciales para la curación de la articulación. Dependiendo del área corporal a tratar, podemos recurrir a una serie de ejercicios específicos que la mantengan en movimiento.

Un último remedio casero bastante efectivo para tratar la inflamación asociada al padecimiento de artrosis consiste en sumergir la zona del cuerpo específica en un recipiente que contenga agua tibia y mantenerla en dicha posición durante un periodo de 10 minutos. Una vez finalizado este plazo, habremos de introducir el área afectada en agua fría durante 5 minutos. Para lograr una eficacia total del tratamiento tendremos que repetir este ciclo en tres ocasiones.