Remedios caseros para los mareos

Marta Valle

Remedios caseros para los mareos

Los mareos son anomalías que se caracterizan por generar una sensación de inestabilidad que puede tener como origen tanto problemas psicológicos como físicos, dependiendo cada uno de ellos de la sintomatología asociada que se presente. Otros factores como la fatiga, la ingesta de determinados medicamentos o de drogas, el vértigo postural, la subida o bajada repentina de azúcar, los problemas en el oído interno, las enfermedades que nos predisponen a la deshidratación, las hemorragias internas, los trastornos psicológicos o los problemas de tensión pueden generar el desarrollo de mareos. Para aplacarlos, podemos echar mano de una serie de remedios caseros.

Aliviar los mareos con remedios caseros

El jengibre es una planta que puede usarse a modo de remedio casero para reducir el impacto de los mareos sobre nuestro organismo. Aunque de forma tradicional ha sido utilizado para las náuseas, se trata también de una alternativa muy eficaz para combatir el mareo por movimiento. Podemos preparar una infusión sumergiendo una pequeña porción de jengibre en agua caliente durante treinta segundos o tomar directamente media cucharada de este producto. Hay que tener en cuenta que su sabor es muy amargo, por lo que puede causar cierto rechazo si se ingieren excesivas cantidades de una sola vez.

Son numerosas las propiedades que pueden atribuirse a la manzana. Una de ellas se refiere precisamente a su capacidad como alternativa casera para eliminar el desarrollo de un mareo. Para ello, tan solo necesitamos tomar unos 100 mililitros de zumo de esta fruta y acostarnos durante un rato hasta que observemos una mejoría considerable. Si durante el resto del día continuamos notando los mismos síntomas, podremos seguir tomando este remedio hasta que se elimine por completo la sensación de inestabilidad.

Si los mareos se producen debido a una contractura muscular en la zona de las cervicales, podemos realizar tratamientos de frío y calor con el objetivo de aliviar las molestias. Para ello, tan sólo tenemos que colocarnos unas bolsa de hielo -durante unos tres o cuatro minutos- en el área afectada para darnos, posteriormente, una ducha de agua caliente. Este remedio casero nos ayudará a relajar el cuello y, por tanto, prevenir la aparición de estos mareos.