Factores metabólicos y celulares de la obesidad

Napoleón Fernandez

Factores metabólicos y celulares de la obesidad

Hay muchos factores causantes de la obesidad. Entre los más importantes están los factores metabólicos y celulares. La obesidad es una enfermedad crónica, que se caracteriza por un exceso de grasa que a su vez se traduce en un aumento de peso.

Factores metabólicas y celulares de la obesidad

Factores metabólicos: se ha venido estudiando la manera en que algunas alteraciones metabólicas pueden influir en el desarrollo de la obesidad:

- Por la desviación preferente de los sustratos energéticos hacia la síntesis y el almacenamiento de los triglicéridos.

- Por el aumento en la eficiencia para degradar los hidratos de carbono, los ácidos grasos y los aminoácidos, y almacenar la energía adicional en forma de triglicéridos en el tejido adiposo.

- Por una mayor eficiencia para efectuar el trabajo fisiológico, en la que se requiere menos energía, y el exceso de ésta se convierte en triglicéridos que se almacenan en el tejido graso.

- Por la inhibición en la movilización de la energía almacenada en forma de triglicéridos en el tejido adiposo.

Factores celulares: las células adiposas o adipositos consisten en una gran gota central de lípidos rodeada por un borde delgado de citoplasma. Los adipositos almacenan grasa en cantidades equivalentes a 80 a 95% de su volumen.

El tejido adiposo aumenta al incrementar el tamaño de las células ya existentes cuando se añaden lípidos (hipertrofia) o al elevar el número de células (hiperplasia). El aumento de peso puede ser resultado de hipertrofia, hiperplasia o ambas.

Los depósitos de grasa pueden expandirse hasta 1000 veces tan sólo por hipertrofia, un proceso que se presenta en cualquier momento siempre y cuando los adipositos tengan espacio suficiente. La hiperplasia ocurre principalmente como una parte del proceso de crecimiento durante la lactancia y la adolescencia, pero también ocurre en la adultez cuando el contenido de grasa de las células existentes ha alcanzado el límite de su capacidad. Si se reduce el peso, disminuye el tamaño del adiposito. El número de células no se incrementa sino hasta que se alcanza el tamaño máximo de las mismas; tampoco disminuye con la baja de peso. La prevención es decisiva en virtud de que una vez que aumenta la grasa y se mantiene, es más difícil perderla.