La obesidad es el 'sabor' final las bebidas azucaradas

Razones por las que debes prescindir de ellas

Napoleón Fernandez
La obesidad es el 'sabor' final las bebidas azucaradas

Un reciente estudio acerca de la obesidad indica que las bebidas azucaradas, en especial los refrescos ingeridos entre las comidas, podrían ser un factor clave en la incidencia de esta dolencia en etapas tempranas de la vida.

Estos líquidos, de alto contenido de azúcar y baja capacidad de saciedad, clasifican como alimentos de alto índice glucémico (IG), lo que provoca un incremento de los niveles de glucosa en sangre y una disminución de la sensibilidad a la insulina, que a la larga puede conducirnos a padecer diabetes.

La obesidad y las bebidas azucaradas

Una lata de refresco de 330 ml, por ejemplo, proporciona unas 150 Kcal., equivalente a 35 gramos de azúcar (3-4 sobres). Si estos se suman a las calorías de la dieta diaria habitual podríamos terminar engordando entre 5 y 7 Kg. al año.

Es conocida también la asociación entre un desayuno escaso o nulo y la obesidad, en tanto que altera la regulación hormonal, los mecanismos naturales de saciedad y los procesos digestivos del organismo.

Si sumamos la preferencia por este tipo de bebidas azucaradas a la típica y complaciente dieta en la que abundan los productos grasos, dulces y salados, y faltan las frutas y hortalizas frescas, el camino nos llevará, sin titubeos, a la obesidad y su lastre de dolencias crónicas que van desde los traumas estéticos hasta las cardiopatías, los trastornos endocrinos y la ya mencionada diabetes.