Omega 3 podría inhibir el cáncer

Saúl C. Montaño Quintanilla
Si un suplemento nutricional ha disparado sus niveles de venta en los últimos años, es el elaborado a partir de los ácidos grasos Omega 3. No se trata de una acción de mercado, sino que en realidad se ha verificado que los ácidos grasos Omega 3 participan en procesos orgánicos como la regulación de la fluidez de la sangre, el nivel de triglicéridos y colesterol en el organismo, las respuestas inflamatorias e inmunitarias y otras funciones metabólicas.

Omega 3 podría inhibir el cáncer


Omega 3 contra el cáncer
Las investigaciones y publicaciones científicas más recientes demuestran que el Omega 3 podría inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer, y también tener un significativo efecto en el tratamiento de tumores y hasta en la atenuación de los efectos de la quimioterapia con que se combate esta enfermedad.

Pero más allá de las suposiciones por verificar, está la certeza de que el consumo de Omega 3 reduce la hipertensión arterial, los niveles de triglicéridos en sangre y previenen de enfermedades tan peligrosas como el infarto de miocardio.

Estudios realizados han desbrozado el camino, pero aún no son conclusivos acerca de la participación de este grupo de ácidos grasos en el desarrollo cerebral del feto, así como acerca de sus beneficios para tratar la enfermedad de Crohn, la artritis reumatoide o la degeneración macular relacionada con la edad.

Precisamente basándose en la capacidad antiinflamatoria del Omega 3 se emplea ya para tratar el síndrome premenstrual, como protector cardiovascular y para mitigar el dolor y la rigidez en las dolencias articulares.